(1759-1833) – Profeta ruso, gran anciano eslavo-teogámico y maestro del camino espiritual, taumaturgo. Gozando de gran popularidad, después de su muerte su figura recibió un gran apoyo por parte de la Casa Real rusa y de la Emperatriz Aleksandra Fiódorovna, la mujer de Nicolás II. Así el anciano Serafim fue proclamado santo, a pesar de la oposición de los poderes eclesiásticos.