Uno de los escalones más altos en el camino espiritual del catarismo. Se hacen perfectos aquellos que se han purificado del mal interior, se han quitado las vestes del hombre vetusto con todos sus miedos, neurosis y herencia pecaminosa. La perfección se consigue en el camino del rechazo del espíritu de este mundo y la comprensión completa de sus redes, imanes y mezclas