Partículas divinas te-el – Partículas recónditas del hombre que permanecen en los cielos, no se someten al remodelado de adaptación. Independientemente del nivel de la caída del alma. En la espiritualidad cátara se supone: cuanto menos la persona está ligada con sus te-el, más está expuesta a la influencia del príncipe de este mundo.