(alrededor de 1280-1321) – Perfecto cátaro, gran anciano blanco. Vivió en la época en la que la Iglesia cátara fue prácticamente aniquilada por la Inquisición. Guillaume fue el último Perfecto vivo, pero fue denunciado por un traidor. Antes de ser quemado en la hoguera de la Inquisición proclamó la profecía que se está cumpliendo hoy en día: “Después de 700 años el laurel reverdecerá. Los cátaros volverán”.