«Dios» del Antiguo Testamento. En las enseñanzas cátaras es Lucifer, el hijo caído del aposento divino que usurpó y recreó el mundo terrenal, remodeló los compuestos del ser humano, y después se manifestó como una malvada y vengadora divinidad, el espíritu del miedo y “el príncipe de este mundo” (Juan 16:11), el mayor oponente de Cristo y del Padre Celestial.