Un consuelo y beatitud prodigiosos, más allá de lo posible, que experimenta el alma cuando se le revela Minné, el amor extralimitado, superante, incondicional, que perdona todo. Minné asombra tanto al alma que cambia su destino. No es casualidad que los cátaros dieran mucha importancia al misterio del consolaméntum para los moribundos. El alma que recibe el consuelo de Minné evita felizmente las trampas de ultratumba y va a los mundos bondadosos y luminosos del Padre del Amor Puro.