La tesorería de las civilizaciones bondadosas, la segunda reliquia en importancia después del Cáliz del Grial. El Cofre de ciprés lleva los compuestos de las reliquias mírricas, los óleos milagrosos de la inmortalidad, los aromas fragantísimos de los mundos empíreos, el iconostasio de los rostros divinos y los pergaminos imperecederos de los Evangeliones celestiales que se renuevan constantemente. El Cofre de ciprés también contiene el mapa de la Tierra, no el simple topográfico, sino el de los tronos espirituales, de los grandes castillos, las cuevas relicarias, de lugares santos especiales visitados por las divinidades, por Cristo y por la Madre Divina.