Para abarcar este tan profundo y maravilloso tema empezaremos con un episodio sobre la virginidad en las leyendas del Grial:

…El joven Perceval le pregunta al anciano Gornemant sobre la relación con las mujeres, pues en el camino del caballero puro serán inevitables los encuentros con ellas.

“Padre, el caballero espiritual es hermoso, lo que en cierto grado resulta una seducción para las damas aristócratas. ¿Cómo eludir la tentación?”.“Hijo mío —sonríe el anciano en respuesta—, tu pregunta da testimonio de un peldaño infantil. La mujer no es una tentación, como enseña el Génesis bíblico, sino una teoengendradora ideal, ¡una diosa, una Dama Blanca eternamente virginal!.

No es la mujer la fuente de la lujuria y el mal, como se considera en el Antiguo Testamento, sino más bien los preceptos y dogmas envenenados que han sido introducidos en el ser humano. En la medida en que el caballero se purifique de los pensamientos lujuriosos, ante su vista se purificará la imagen de la mujer. Con la llave dorada de la pureza eterna se abren las puertas doradas de las almas humanas.

En la pureza, las relaciones entre un hombre y una mujer son nuevas, amistosas, leales, conyugales. ¡En realidad, el matrimonio llega solo cuando se vencen los principios sexuales, eróticos, salvajes, sensuales!

¡El matrimonio puro abre perspectivas insospechadas de unión de dos corazones en uno! En cuanto se despliega el potencial divino, la relación entre los cónyuges se convierte en sagrada.. Sus diálogos son interminables, envueltos en sabiduría y bondad. Su misión se sale bastante del marco de la familia o el clan, convirtiéndose en universal. Ambos comprenden que la lujuria les separa y crea una distancia insuperable, por mucho que goce la pareja, por muchos argumentos que utilicen para justificarse, como la continuidad de la especie, por ejemplo…”.

“Padre, pero la lujuria atormenta a las personas. ¡Millones no se imaginan sin ella!”.

“¿¡La lujuria qué!? Cuando la Diosa Virgen Madre interviene, Ella purifica al hombre, regala vestes virginales, y con ellas, los cuerpos inmortales. Sin la Reina Celestial el hombre no puede regresar al seno original, en el cual estuvo hace tiempo. Tanto más elevado será el anciano cuanto más sellos dedicados a la Diosa Madre haya en él.

En tu peregrinaje caballeresco encontraras muchas hermosas mujeres, y verás, hijo mío, con qué gratitud responderá la mujer a la llamada de unas relaciones en las fragancias de la pureza eterna. ¡Con qué amistad leal te honrará una esposa justa por mil años y para la eternidad!

No debes ver en la mujer una compañera sexual, una nana, una sirvienta o una cocinera, sino una noble Dama Blanca, ¡y en los corazones de ambos se abrirá un infinito potencial de diálogo que ni siquiera imaginan los que mantienen relaciones eróticas!

Más adelante, en tus grandes hazañas, querido Perceval, te convencerás de lo que has escuchado hoy y esto te hará mucho más fervoroso en la búsqueda del cáliz de esmeralda del Santo Grial… Te convertirás en uno de los legendarios caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo.»

La vela del enamoramiento virginal

El Padre Celestial está enamorado de sus hijos de modo virginal. Y los humanos en la Tierra, guiados en su más alta manifestación divina por la Virgen Madre, pueden amar de modo virginal.

…Algunos no lo soportan, se caen de la escalera de ascensión. La causa es que no alcanzaron la virginidad verdadera, no estaban enamorados. Más que amar, lo que importa es estar enamorado.

El enamoramiento virginal es el candil encendido de la parábola de Cristo sobre las vírgenes sabias. Para no caer en la dimensión de la angustia y la soledad, es importante encender en el interior la vela del enamoramiento virginal.

Día y noche arde con el amor y no te permitas nada más.

        ¡Arde con el amor, enciende la vela del amor!

Las leyendas medievales del Grial están llenas de ejemplos del enamoramiento virginal: Elsa y Lohengrin, Tristán e Isolda, Luis le Renne y Clotilde, Rey Arturo y Reina Ginebra…

¡Oh, qué hermoso es este enamoramiento! Es realmente sublime y anhelado.

¡Qué virgen sobreelevada, el Enamoramiento Virginal, que une a la pareja con lazos eternos! ¡Qué fuerza para vencer la separación, la soledad, la desesperación y la muerte concede! 

LAS MIL VENTAJAS DEL AMOR SUBLIME SOBRE EL AMOR EROS

El escalón más bajo es el amor terrenal, erótico, lujurioso, bajo. Este «pseudoamor» o «malamor», siendo relacionado con el mal, la desintegración y la muerte, está bajo el dominio de los 12 signos del zodiaco, y sirve como una trampa para los terrestres que en su día fueron inmortales.

En la experiencia del más allá se revela el amor celestial, propio del primero y del segundo cielo. Parcialmente es puro, pero no de modo perfecto. Es semejante al cristal opaco. Constantemente tiende a caer en las trampas, en cuanto desde la Tierra lo asaltan los torbellinos del demiurgo (el que hace pasar por «Dios»)…

El tercer tipo del amor es sobrecelestial, llamado Ágape. Es el amor del tercer, cuarto y quinto cielo. La Reina lo llama el amor puro: el amor espiritual, sin ‘mezclas explosivas’.

Por encima de todos está el amor supracelestial (Minné), no solo inexistente en la Tierra, sino también en los cielos. Es inútil buscar a  Minné en el primer y segundo cielo astral, en el cielo del nirvana budista, en esferas donde, sin ser bodhisattva, se puede caer en la trampa terrenal. 

Minné es elevadísimo e incomprensible. Y al mismo tiempo es cercano: más cercano que el prójimo más íntimo… Minné está más cerca del hombre que él mismo de sí mismo.

Minné supone la espiritualidad de una nueva conversión más alta que la del cristianismo o la del Tíbet ( los dos caminos espirituales predominantes).

Los cátaros estaban entusiasmados por haber conocido a Minné, y lo llamaban la cima de la gnosis. Enseñaron sobre él: que se conoce (igual que se concede) desde lo alto, desde las esferas divinas, como una iluminación, mediante señales, a través de los prójimos, y se acumula gradualmente.

Entonces: 1 ) terrenal – 2 ) celestial 3 ) sobrecelestial – 4 ) ¡supracelestial!

Se trata precisamente del último. Con el amor supracelestial se identifica Alma Máter Dei Et Humani, la Reina del amor supracelestial.

¡Minné es purísimo entre los puros! 

MINNÉ SE CONCEDE A QUIEN TIENE LA INMUNIDAD SUFICIENTE CONTRA EL MAL Y LA CAÍDA.

¡Acumulemos la plenitud del Espíritu!

El pléroma es el abrazo de las corrientes oceánicas del amor sobrecelestial que concede las beatitudes más altas.

El amor eros («terrenal» “sucedáneo” ) por muchos goces que prometa, es solo un pobre simulacro de Minné (amor divino, supracelestial) y no tiene punto de comparación alguno. La superioridad del amor virginal sobre el sensual, pasional, esclavo, erótico resulta indudable para los caballeros del verdadero espírituCaballero puede denominarse solo aquel que ha aprendido a VIVIR SIN LUJURIA, en el que están apagados los mecanismos de la libido.                   

     El camino del caballero va del amor terrenal al celestial

       y del celestial a uno más elevado aún, el supracelestial,

          personificado por la Sagrada Minné,

     desconocido en la Tierra, pero el único anhelado.

        ¡Aquel que no existe y es el único que existe!

La ventaja que da la virginidad es la visión pura del prójimo. No se puede ‘ver’ a la persona mientras se tiene una visión distorsionada por la lujuria. ¡Cómo insulta la lujuria a una mujer! ¿Por qué te aman? Porque portas la virginidad. ¡He aquí la hombría, la caballerosidad verdadera!
                                 
                                 Eros no posee lo que provoca el amor infinito: ¡no hay elixir, no hay minné en el!

              En lugar de minné, gestos primitivos, besitos, abracitos…

El que ha gustado el Elixir del Amor comprenderá para siempre las mil ventajas del amor sublime sobre el erótico. El amor eros está directamente relacionado con las fuentes del mal. Hace al hombre débil, mortal. El destino del lujurioso son la conciencia sucia, el errar en las tinieblas, la propensión a las enfermedades, a las opiniones ajenas, a la hipnosis… y en resumidas cuentas, infinitos tormentos, desesperación y sufrimientos.

                 El amor virginal es tan sublime que solo puede expresarse con ayuda de la música.               

         ¡Las palabras son incapaces de transmitir su original belleza!

 ¿A qué dedicarse, podría parecer, sin besos, abrazos o discursos amorosos…? Minné, el amor supremo, trae consigo beatitud, curación y una fuerza que lo vence todo.

      La belleza de las relaciones espirituales solo puede revelarse

 fuera de los programas fatales y las redes magnéticas zodiacales!

La virginidad abre un tipo de diálogo entre las personas que no se puede dar bajo la actuación de la atracción erótica. Eros actúa de modo semejante al mammón (espíritu de utilizar a otros con fines egoístas): atrae una persona a otra. Da placer, una aparente cercanía… La gente confluye con sus cuerpos, pero sigue sin haber verdadero unión, están desunidos sus castillos interiores.

Y surge la pregunta, ¿Porqué nos empeñamos en relacionar el amor con el sexo si la mayoría de las relaciones de amor no precisan del sexo? Y al contrario la mayoría de las relaciones que se tienen con sexo se acaban olvidando.

        El objetivo del matrimonio es el desbordamiento de la divinidad .

 ¡La virginidad hace posible que la divinidad se transvase de uno a otro!

Si nos dirigimos a la espiritualidad de los helénicos antiguos, vemos que distinguían claramente entre el amor supracelestial y el amor terrenal.

Afrodita supracelestial: Afrodita Urania y Afrodita Pandemos, la terrenal. Nuestros compuestos han sido cambiados bajo la influencia de Afrodita Pandemos, de la pasiones bajas.

Un rasgo importante del amor supracelestial es que tiene carácter omnihumano, incluso más, intergaláctico, que lo hace único. Mira en tu corazón: si adoras a tu hijo terrenal, pero te dan igual los sufrimientos del hijo de tu vecino, en tu corazón hay otro amor. Si estás enamorado infinitamente de una mujer hermosa desde tu punto de vista y no ves a nadie más, entonces estás cegado por «Pandemos». Son recuperaciones de la visión clara muy profundas. La persona afectada por el amor Pandemos vive como en un caracol. No nota a nadie, igual que los transeúntes que andan por el metro. ¿Piensas en la persona que está frente a ti en el metro? No. Entonces estás cegado por otro «amor».

La humanidad de la Tierra necesita un arrepentimiento profundo, ojeas tu vida pasada y empiezas a entender que siempre buscabas este amor bajo, que te alimentabas de él y a fin de cuentas esto te ha llevado a una crisis interior, tras lo cual empieza otra recuperación de la vista. Tú, con lágrimas en los ojos, de repente te das cuenta que existe otro amor, que personifica Afrodita Urania, el Amor Supraceleste. 

 

LA NOTICIA ATURDIDORA PARA EL MUNDO. 

LA ESPADA CABALLERESCA DE LA VIRGINIDAD ETERNA

Igual que todos los beneficios proceden de la virginidad, de la misma manera todo lo repugnante del mundo viene de la lujuria y es necesario rechazarlo por mucho que se mimetice (que tome la apariencia) en el bien, veamos:

La clonación,  la ingeniería genética, las perversiones, el eros sublimado y el directo… El espíritu mafioso, las estafas, la picardía, la falsedad, tensión, el carácter endemoniado, imbecilidad, epidemias, vida ‘caliente’, pornografía,  inmoralidad, depravación, maledicencia, egoísmo, racionalismo,  gula, matanza de animales y la ingestión de carne, adoración al diablo, mentira, rapiña, crueldad, perjurio, traición, delación, juicio, ambición patológica hacia la dominación mundial, la justificación del mal con los intereses estatales, nacionales y eclesiásticos, los ideales tecnocráticos, los actos terroristas, las guerras, las cárceles, los bancos, la pena de muerte, las matanzas sangrientas y miles de formas de magia…

Quieres realizar una hazaña en tu vida? Comienza por la lucha contra las pasiones, ten humildad y vence la voluntariedad. Profesa al Padre y a la Madre del amor puro. Valora la virginidad y la pureza en los motivos, así como la simplicidad y sinceridad de las costumbres. Rechaza los goces en cualquiera de sus formas. Ama a los allegados y a los que no lo son. Desenmascara la mentira sin temor. Ayuda al prójimo en la desgracia.  Entrégate en sacrificio por amor. Carga la cruz. Conviértete en un hacedor de hazañas. Rechaza categóricamente el orden del mundo, sin excepción. Basta solo caer en un pequeño embudo para que te succionen completamente todos los demás.

Y después, empieza la batalla espiritual contra la magia. ¿ Has vencido en ti la lujuria? Pues la magia retrocederá. La magia de la propaganda, de la televisión, del atractivo humano. La magia del verso, del menú del restaurante, del depósito en el banco y así hasta el infinito.

…Y la gente pregunta: ¿Cómo llegar a ser una persona no de este mundo? ¿Cómo conseguir el cambio interior?:

Para volver a encontrar valores dignos, es menester seguir como criterio infalible de la búsqueda espiritual la ACENTUACIÓN EN LO IMPERECEDERO . Renunciar a lo perecedero, lo transitorio, por muchos beneficios que ofrezca, por muy atractivo que sea.

¿Qué es lo perecedero? El mal, la lujuria, la magia, los programas ancestrales, la rueda del samsara con miles de encarnaciones, el mammón, las propiedades, los pensamientos y otras quimeras que ya hemos mencionado antes: todo lo que se va con la muerte del cuerpo físico y se borra sin dejar huella.

Los arquetipos son imperecederos. ¡Son eternos!

En cuanto se entra los arquetipos, ya se entra en la vida eterna.

¡Llamad a las puertas del buen Dios!

Son imperecederos la bondad, las obras del amor y la misericordia, el servicio desinteresado, el corazón abiertoLas hazañas de la bondad pasan con el hombre a la eternidad. La sabiduría es tan bondadosa que lo bueno se queda en el hombre, y lo malo se disipa sin dejar huella.

¡ Liberémonos del mal y pongámonos a adorar el bien, la virginidad, el valor imperecedero en el siglo presente y en el futuro!

 ¡Es importante comprender que la virginidad es una panacea sin alternativa! 

El cielo puede ofrecernos miles de claves para la divinización del ser humano: la actividad pacificadora, la creatividad pacífica, el amor… Pero es la virginidad, como antípoda del mal, la que suprime el mal y devuelve la inmortalidad.

Asimismo, se pueden elegir decenas de maneras distintas de enfrentarse al mal mundial. Se pueden presentar todo tipo de ideales sociales, políticos y culturales… para reformar, cambiar, renovar, proteger…. pero todos ellos ¡serán en vano!

               No funcionarán ni una receta ni un plan ni una estrategia

sino van acompañados de la virginidad y la pureza impecable del corazón.

¿Por qué las personas mueren y además a edad temprana? No es solo por el aire contaminado, la fumigación con productos tóxicos bajo la imagen de disipación de nubes, la proliferación de los productos genéticamente modificados… También mueren temprano porque cometen asesinatos y practican la violencia contra el prójimo con total facilidad, lo que mutila y vira del revés el orden mundial.

El hombre que se alimenta de lo bajo, que hace el mal y guarda rencor con el transcurso de los años se vuelve un árbol sin hojas: se le va la salud, se pierden las fuerzas, se marchita la belleza de la juventud. El que vive en la virginidad, con el transcurso de los años solo florece. ¡Y qué solitaria es la vejez del libertino! Enfermedades, pensamientos, quimeras, lágrimas desconsoladas…

                 ¡Asombrosamente hermoso es el hombre virginal!

 Teniendo una avanzada edad, el anciano /a siempre lucirá una belleza inimaginable.

La belleza es equivalente a la espiritualidad. No tiene nada que ver con la pseudobelleza moderna, una estética de orden principalmente erótico.

Como la bondad solo es posible en un ser puro, fuera de los imanes lujuriosos, así también lo es la belleza. Bajo la influencia del príncipe de este mundo se atormentan las almas. En las formas estéticas ideales buscan su imperativo categórico, unos principios eternos. Pero ven la belleza donde no está. La belleza espiritual es hacerse un legítimo hijo de la Divinidad , lo que significaba para los cátaros llegar a heredar los rasgos del buen Dios, pasar una metanoia heroica (la de la transfiguración interior).

¿Y cómo hacerse más bondadoso , virginal, cuando hay tanto mal por todas partes?

Hay que creer en el buen Padre/Madre. Y más que creer, nacer de Él. El Nacimiento es necesario para aceptar el gen de Su bondad, de su pureza. Y cuando el gen de la bondad y la pureza sea asimilado, de verdad, ¡no hará falta nada más!

En apariencia todo es muy fácil, sin embargo cuesta mucho entenderlo: el Dios es el bien, y el diablo es el mal. El bien procede del Dios, y el mal del diablo.

 ¿Queréis distinguir al Dios? Como estribillo de renovación del mundo, suena:

¡DIOS ES EL BIEN !

Vamos a recobrar la vista:

La virginidad presupone un discurso puro, un ojo inocente, los pensamientos luminosos y la intachabilidad absoluta de todas las vestiduras y principios, de todos los órganos, de toda la estructura interior y exterior del hombre. La virginidad es un mundo especial de rosas, lantanas y azucenas suprafragantes. Es la pureza total. Es la pureza de la mente, del cuerpo, del corazón, de la conciencia, de los pensamientos, la pureza de los motivos, de los ideales, la pureza de los sentimientos… Es todo un universo de pureza transparente y cristalina. Una perla que está en el interior de cada persona, a pesar de la edad que se tenga. Es un estado del corazón puro que se puede recuperar completamente.

Estamos llamados a a ver con claridad la monstruosidad y degradación que conlleva la lujuria, a volver a la pureza original, a revelar la magnificencia de la virginidad eterna. Puesto que la virginidad es la “espada” invencible. Es el único camino anunciado hoy para el renacimiento y salvación de la humanidad.

            La virginidad es fragante y la lujuria apesta.

                        La virginidad conduce a los cielos y la lujuria conduce a la degradación.

                     La virginidad devuelve la vida y la lujuria priva del último vestigio de salud.

¡Qué importante es entender esto y qué complejo!

Vayamos ahora a lo mas sencillo, al parecer

Pues ¿qué es más agradable: el agua sucia o limpia? Claro que limpia. ¿Verdad? ¿Es más agradable bañarse en el mar sucio o limpio? —En el mar limpio. ¿En el mar sin medusas o con medusas? —Sin medusas. Pues, ¿cómo no preferir la pureza frente a la lujuria?

El hombre se vuelve hermoso en los atuendos virginales. Solo el agua pura es hermosa. La oxidada, la de alcantarillado, la envenenada es detestable. De igual manera, los grifos oxidados de alcantarillado del interior del hombre le quitan la inmunidad contra las enfermedades y la percepción de la espiritualidad.

El hombre se pregunta de dónde beber: ¿de las aguas oxidadas que trae la canalización, o de la fuente de las aguas limpias? El hombre vetusto sufre, enferma y muere por alimentarse de las fuentes turbias.  ¡Los espirituales se alimentan de las fuentes divinas mirríferas! Son muchos los que ni siquiera saben que hay otra agua que es curativa, que aporta entereza de entendimiento, que cambia los compuestos interiores y que da la vida eterna, la perfecta inmunidad contra todo mal.

    ¡Cerremos el grifo del agua putrefacta oxidada!

    ¡Bebed de la fuente mirrífera, la de la Madre Divina!

   ¡Ella es el Santo Grial, el Cáliz imperecedero de la Sabiduría!

Es imposible alcanzar la felicidad dando vueltas en aventuras nocturnas con los ideales de la megalópolis impuestos por el  príncipe de este mundo.

    Empieza con tu purificación y termina con la pureza.

Y se te revelará el potencial interior divino más fragante…

Los “verdes” contemporáneos deben saber: su actividad, vinculada con la defensa de la naturaleza y el embargo de las centrales nucleares, ciertamente, tiene algún sentido positivo, pero ninguna medida exterior ayudará. Cada ser humano debe trabajar s o b r e  s í  m i s m o.

Por eso las bases de una fraternidad fuerte, de una hermandad no son ni leyes morales, sociales…Tampoco principios de «amor libre», de pacifismo… (como lo fue el movimiento¡ de los años 1960 hippie, con la revolución sexual, etcétera).

La base para la fraternidad es la virginidad. Por eso cualquier impulso de movimiento social, humano, de paz…Tiene que estar -primero- basado en la virginidad.  De lo contrario se degenera hasta perderse o convertirse en lo contrario.

Con la virginidad se superan todos los inicios dobles en lo interior: el amor y el odio, la verdad y la mentira, adorar al prójimo y juzgarlo, la unión y el individualismo.

Todo se mantiene a través de la virginidad.

 ¿Cómo podían vivir hermandades, pueblos unidos, en una cultura de paz durante milenios si no es viviendo virginalmente, de manera pura? Así mismo sucede en el reino vegetal y animal. Todo tiene su lugar, las leyes de la conciencia virginal reinan en la naturaleza. Hay una armonía que supera a todas las cosas.  Esta armonía es la manifestación de la virginidad. Por ejemplo: bandadas de aves que vuelan al unísono para crear diferentes formas en función de su posición, mostrando una organización colectiva perfectamente sincronizada que se expresa en una especie de danza aérea. Ahí no hay uno que juzgue a otro diciendo ¿Por qué vas primero? Todos se unen en el corazón grupal. Lo mismo sucede con los bancos de peces quienes comparten una misma alma grupal. Los cardúmenes de sardinas nadan conjuntamente. Frente a determinada situación, todas toman la misma dirección de nado. Es una enseñanza maravillosa.

Los antiguos consideraban a los buenos animales y naturaleza como divinidades encarnadas en la tierra para ayudar al hombre, curarle, sanarle, para ayudarle a recordar su estado divino antes de la aceptación de lo que llamamos remodelado de adaptación.

¡Pero cuánto cuesta al hombre actual contestar, a pesar de cualquier situación exterior, siempre con amor, con bondad, sin que se cruce ningún juicio, rencor, sin guardar nada de ofensa!

¡Y Cómo se enriquece el tesoro interior del hombre cuando se da cuenta del sagrado servicio que le presta el mundo circundante! Sirven los arroyos y los árboles y el susurro de las hojas, y los buenos animales. ¡Qué fragancias verdaderamente alentadoras, inspiradoras, fortalecedoras, sanas, transmiten las flores..!

Gran parte de la naturaleza sigue viviendo en el gran universo de la virginidad.

Todos deseamos cuanto más posible estar junto a ella. ¿Cómo es posible que transmita tanta paz a nuestro interior? ¿Que irradie una belleza tan perfecta, capaz de alegrar, consolar, fortalecer… al ser humano?  Al darse cuenta de esto, fusionándose con la armonía universal, el hombre, en respuesta, comienza a responder en el mismo lenguaje y se dispone a prestar servicio a todo el mundo.

Los cátaros consideraban que el amor, la bondad, la paz,… y múltiples virtudes universales pasaban primero por la pureza, a través de asimilar primero la virginidad. Solo así proviene la paz que puede verdaderamente consolar, el amor que puede unir, la bondad que puede enternecer…. He aquí el misterio de la naturaleza, de que los árboles, robles, eucaliptos, puedan transmitir tal grado de paz al hombre que ningún humano pueda transmitirse. Por su cualidad virginal. Su esencia permanece virginal.

Y qué decir de la bondad… con qué enternecimiento miran los perros. Muchos prefieren tener más cerca a ellos, que al mismo ser humano. No traicionan, no guardan ningún rencor, no se ofenden… Reciben con alegría todos tus estados, y te corresponden con el amor, pero no un simple amor, sino aquel capaz de hacerte mejor, más bondadoso. Ayudan al ser humano aunque les cuesta la vida en ello. Esta es la virtud de la virginidad presente en la naturaleza: dar, dar y dar, sin pedir nada a cambio. El agua, el aire, los alimentos, el sol, todo lo da, todo sirve en su totalidad.

¡Cuando más lo profundizamos mayor es la conciencia sobre el grandísimo valor que es la virginidad!

Y se comprende por qué el mundo actual se multiplica en guerras, individualismo, separación, soledad, enfermedades de todo tipo, contaminación, destrucción de naturaleza,…

Debido a la salida del universo de la virginidad!

Los antiguos ancianos, los sabios espirituales, comprendían que el exterior es un espejo de lo que tenemos nosotros en el interior. No estamos desligados de este gran ecosistema vivo. La naturaleza está viva. Pero el ser humano ha tirado y volcado sobre ella muchísimo, y de manera inconsciente acudimos a ella para liberarnos de lo malo que nos atormenta. Nos hemos desligado de la virginidad y por ello nos hemos hecho dominantes, desconfiados e independientes. En vez de hacer florecer todo a nuestro alrededor , generamos residuos que van mermando nuestro ecosistema y la propia vida en la tierra. 

Mirad los elefantes, las vacas, los caballos, son seres bastante puros. En su mayoría no son atormentados por la lujuria, sino que la lujuria les ha sido generada por la gente, otra vez, es la gente que lo genera en ellos. En general son seres muy bondadosos, puros y generosos. Una vez al año copulan y engendran su progenie, y el resto del tiempo viven de modo puro. Sirven al hombre, se sirven uno al otro, y a nuestro Altísimo. Pues ¿cómo copulan los delfincitos?  Al rozarse una vez y ya está. O las ballenas del mismo modo y los elefantitos. Del mismo modo, los teohumanos.

Los cátaros establecieron la virginidad como el ideal perfecto del perfeccionamiento humano.

“No hay ser que no aspire a la virginidad —enseñaban—, desde el caracol o el marisco hasta las criaturas altamente organizadas. No hay obstáculos, excepto las inspiraciones del mal o los prejuicios individuales (basados en los programas familiares hereditarios), que puedan impedir que el hombre asimile el mundo de la virginidad y entre con éxito por sus puertas”.

¿Por qué a nuestros padres cátaros los llamaron ‘puros’? PORQUE CONOCIERON LA VIRGINIDAD DESCONOCIDA POR EL MUNDO. La pureza es sinónima de la virginidad. Los cátaros son preponderantemente hombres vírgenes (!).

Para el mundo moderno, la virginidad es algo completamente nuevo. Todos se quedan perplejos. Se limitan a pestañear, aturdidos, desde los adolescentes hasta lo ancianos. Les empiezan a acosar todo tipo de pensamientos, cual si fuera un enjambre de moscas dando vueltas alrededor de la cabeza. ¿ Y la continuación de la estirpe? ¿ Cómo sobrevivir en condiciones de miseria? ¿ Y la familia?

Respecto a la preocupación por la prolongación del linaje, como argumento contra la virginidad, respondemos: no es importante la cantidad de almas que buscan la entrada a la tierra, sino su calidad y su marca.

LA VIRGINIDAD NO EXCLUYE LA POSIBILIDAD DE FORMAR UNA FAMILIA.

Existe el matrimonio virginal, cuyo misterio es que no es partícipe de la lujuria. 

El hombre moderno ve el matrimonio de modo unívoco: encontrar una pareja y formar una familia. En primer lugar, es necesario entrar en la virginidad. Los novios tienen que llegar a ser virginales, y solo después contraer matrimonio y dar a luz a niños. Es difícil entenderlo cuando se escucha por primera vez, ¡pero qué hermosos son los matrimonios de los virginales!… ¡Oh, qué niños nacen en las familias virginales, son los frutos preciosos de la virginidad eterna!

Al igual que germinó una humanidad multitudinaria a partir de Cristo y de la Teoengendradora del Monte del Ruiseñor, de su Aposento Nupcial, de la misma manera germinará del novio y de la novia virginales una gratificante y fértil descendencia: caballeros guerreros e íntegras esposas y madres.

 ¡Nacidos del amor, fuera de la lujuria,

  son la encarnación de los cristos y las teoengendradoras!

En los tiempos de Occitania, en los siglos de la Alta Edad Media, cuando dos personas querían contraer matrimonio e iban a visitar a los perfectos, estos les decían:

‘Por favor, vivid juntos… pero no consideréis esto el matrimonio. Cread una familia, procread niños y sed felices… Pero el matrimonio es otra cosa. ‘

El matrimonio es ¡¡¡la unión de corazones!!! En cuanto vuestros corazones estén unidos, entonces venid a visitarnos y serviremos con vosotros el sacramento del matrimonio’.

El matrimonio auténtico en términos cátaros está al márgen del sexo, el cual se consideraba como un elemento del remodelado de adaptación (la pérdida de nuestro arquetipo divino). El hombre busca la intimidad. Pero por mucho que se enrede, se separe, practique el sexo, no la hallará. Un grado tan inaudito de unión se suele dar solo entre hombres puros. La lujuria establece distancia, convierte al hombre en alguien que no ve en el prójimo más que un objeto sexual.

Si el matrimonio está en lujuria, lleva a la angustia, a la tristeza mortal. Y ni siquiera hay ganas de dar a luz. Luego llega un momento cuando tu esposo te da asco.

Todo lo contrario vemos en la virginidad. ¡El matrimonio tiene que ser virginal, puro! ¡Y la virginidad tiene que ser matrimonial! No hay nada peor que si el virginal está solitario. Es horrible.

Los prácticos sabios del pasado aconsejaban convivir en la pureza durante años enteros. No tanto para adaptarse el uno al otro, como sí para triunfar sobre los programas familiares, ya que una vez que se inicia una relación se activa el remodelado de adaptación y se descargan recíprocamente  los programas ancestrales.

Por ejemplo, en un matrimonio, un matrimonio cátaro: un hermano y una hermana están en matrimonio. Y esta lucha de purificación de la lujuria lleva a que empiezas a ver a tu pareja con otros ojos, de diferente manera. La descubres de nuevo, empiezas a verla con los ojos del puro amor. Ya no la ves como tu pareja sexual, sino ves la divinidad en ella. Ya no tienes un amor humano hacia esta persona, sino el amor divino. Y este amor divino lleva a una unión aún más grande. Porque la esfera sexual en realidad no une a la gente. Con la esfera sexual es imposible la unión de almas. Pero la unión de almas, la unión de corazones, es posible sólo con minné, el supremo amor.

El objetivo del noviazgo es alcanzar el escalón de cristo y la Madre Divina.

Las almas tienden al matrimonio terrenal porque da sensación de unidad, una cierta alegría sensual, una determinada paz, estabilidad, protección, etc. Ahora imaginaos una beatitud mil veces mayor:

    ¡la sagrada teogamia, es decir, el matrimonio con la Divinidad!

Hierogamia. Preparación para el matrimonio

Una gran importancia se le daba a la preparación para el matrimonio, comprendido como hierogamia : el matrimonio sagrado a imagen del matrimonio de los celícolas. La preparación del novio y de la novia para el matrimonio (prueba que duraba desde un año hasta tres o cinco) es el crecimiento simultáneo en la virginidad y el amor .

Si el novio continuaba conservando la virginidad (no se adjuntaba la lujuria) y al mismo tiempo el amor se multiplicaba, se bendecía el matrimonio. Si se multiplicaba el amor pero con elementos de apasionamiento (la lujuria aún no ha sido apagada), tales novios eran considerados indignos del matrimonio virginal.

¡Para el matrimonio es importante apagar el fogón y aprender el enamoramiento virginal!

Los buenos hombres y las buenas mujeres a menudo vivían por separado, algunas veces juntos. Sus relaciones eran asombrosamente puras: hermanos y hermanas, novios y novias en un matrimonio espiritual en el barco blanco. Sin dar preferencia a nadie, nuestros padres medievales consideraban que al Ágape nupcial asistían los novios y las novias en igual cantidad. En el hombre veían a un cristo potencial, en la mujer a una madre divina. Decían: juntos forman un gran todo.

La virginidad, especialmente respetada por nuestros padres, se consideraba el estado original del hombre y un escalón para entrar a los cielos más altos, la puerta de beatitudes no terrenales. Así como una persona que contrae matrimonio tiene más ventajas que el soltero, del mismo modo el que da el voto de la virginidad tiene una superioridad ante los que han contraído matrimonio terrenal.

La virginidad es inseparable de la veneración a la Madre de la Concepción inmaculada, que se considera un ejemplo perfecto para los buenos hombres y buenas mujeres.

¿Y como era el matrimonio para muchas de las numerosas antiguas tribus indígenas?

En ellos la lujuria ni siquiera existía. El primer año los recién casados no entraban en relaciones conyugales físicas en absoluto. Estas últimas estaban en el tercer y el décimo lugar, para continuar el género. Entendían que había que prepararse para el matrimonio de verdad. El alma del niño futuro debía ser engendrada desde lo alto, de modo inmaculado, y los esposos se veían obligados a estar preparados para ello.

‘¿Estáis preparados para contraer matrimonio?’ —preguntaban los ancianos.

No se referían a si sentían atracción lujuriosa, sino —¡¿estáis preparados de modo espiritual?!

El fin del matrimonio no era el hecho de concebir niños y así prolongar el género. ¡No-no! El fin del matrimonio consistía en aprender a ver en el prójimo la divinidad.

Antes de la boda se daban un plazo de prueba. El novio y la novia se presentaban al concilio de los ancianos, los cuales les fijaban un plazo; desde un año hasta tres o cinco (este plazo se podía prolongar en caso de indeterminación). Los esposos tenían que obtener la paz, adoración y el don de ver en sí mismo la divinidad. Si surgían roces, dificultades, disputas, problemas pacíficamente se separaban: el matrimonio se suspendía. No se veía en esto ninguna tragedia. Se suponía que si existía una necesidad insistente en el matrimonio, como vocación de lo alto, se deberían preparar para un nuevo matrimonio.

El matrimonio con la divinidad, con el prójimo, con la naturaleza, dicho de otro modo, el Aposento nupcial teoantroponaturogámico,es inherente al teohombre. Los divinizados tienen la maravillosa capacidad del matrimonio no solo con los prójimos o los lejanos, sino también con todo el mundo circundante. El matrimonio del que se habla es virginal. En él no hay nada sensual, erótico, fatal o prescrito de antemano.

El matrimonio es colectivo. Y el matrimonio blanco es con toda la humanidad.

Y el Barco blanco es ¡el Aposento nupcial!

La virginidad revela una visión especial de la divinidad con sus propios ojos. Da la posibilidad de unirse con lazos inseparables con el prójimo. Elimina el interés de las relaciones, y el servicio al prójimo se vuelve desinteresado. Solo en las condiciones de inmaculadez prístina y de la victoria de la virginidad en la lucha interna, son posibles las relaciones fructíferas con el prójimo, no tergiversadas por el subjetivismo de la lujuria.

La lujuria es estéril, la virginidad es fructuosa! 

 

Las consecuencias de la lujuria (o la libídine (del latín ‘‘líbitus’’ – antojo, ‘‘libet’’: se toma una decisión personal, como uno quiere) son devastadores en todos los sentidos. Se empieza con el cierre del corazón y se acaba abriendo las cloacas del mal, la enfermedad y la perdición. ¿Qué frutos puede salir de un árbol podrido? La emanación de Bondad , amor, paz , seres preciosos y miles de frutos requiere pureza de espíritu, virginidad intachable. De este modo se multiplica la vida y perdura eternamente. La génesis, concepción de vida , sólo puede emanar de un seno vir-ginal. La virgininad es el arból que da los frutos para hacerse mas bondadoso, de verdaderamente tener amor hacia el prójimo. De la virginidad derivan miles de dones y expresiones :  la virilidad de un hombre puro da fuerza para crear miles de mundos, los prados verdes aromatizan la atmósfera de los campos y la tierra , la contemplación de la verdad espiritual restaura la conciencia oprimida, la virginidad es la mayor virtud que el hombre puede conocer. 

La lujuria por el contrario (luxuria) es el despilfarro, la pérdida y el desgaste de los depósitos divinos. La lujuria es el exceso caótico y radioactivo, una mezcla explosiva que a corto plazo hipnotiza y a largo plazo destruye. De la lujuria deriva la guerra , la lascivia, el derroche y la muerte. El desdoblamiento , la dislocación  ( la vuelta del revés) del ser humano es debido a la lujuria. 

Se trata de cierto compuesto libidinoso, de algo no enmarcado únicamente en una visión de algún tipo de acto sexual o algo meramente físico. Se trata de un espíritu, de una energía, una pulsión… que esta presente en el interior del hombre y parcialmente también en la naturaleza y algunos animales debido a su introducción tras el remodelado de adaptación.

Esta energía radioactiva produce ansiedad y establece lazos de dependencia. La persona muchas veces se ve apoderada por una fuerza irrefrenable que la magnetiza y la mueve a actuar de manera visceral,  tras lo cual acaba lamentándose en la mayoría de ocasiones. 

Podríamos asemejarlo a una droga, a algo que lleva a un estado de un gran éxtasis pero ficticio, no real, algo temporal. Un estado en el que el alma se queda como dormida, dopada. Se ve muy claro cuando la gente se droga, cuando cae en vicios, en adicciones…Es un inicio que mueve hacia la autodestrucción.

Una desgracia extendida de la civilización actual es la esterilidad…

La introducción ‘inocente’ de los medios anticonceptivos terminará con la esterilización masiva. Su indicio actual son inyecciones y pastillas que destruyen el genotipo y tienen un efecto cancerígeno latente. Cabe decir que las mujeres disolutas segregan una substancia que se usó como anticonceptivo.

A los grandes acumuladores de espíritu claro santo a menudo les iban a buscar parejas que no tenían niños, pidiéndoles su oración para poder tener hijos. Los maestros con sus ojos de anciano veían que la llave de la liberación de la esterilidad es insertar los compuestos de la inmaculadez original de la Reina Celestial.

¿Acaso no es una paradoja? ¡En medio del libertinaje global, incluso entre los monjes y sacerdotes, la ancianos blancos bendecían que los matrimonios siguieran el camino de la virginidad! Sabían el secreto: la virginidad es fructífera. La virginidad es la única llave de salvación para la civilización que se pierde.

Ahora ha llegado el tiempo en que precisamente en los matrimonios virginales van a nacer niños. Preguntaréis, ¿cómo es posible?

¡Descendencia fructífera, precisamente! Uno de los principios bogomilos dice:

A LOS VÍRGENES LA FECUNDIDAD, Y A LOS DISOLUTOS LA ESTERILIDAD.

La virginidad significa estar enamorado de la Madre Divina .

Es imposible apartar la mirada cuando se ve a la Virgen celestial. ¡Qué hermosa es! ¿Qué es una mujer terrenal en comparación con Ella? Por supuesto, cualquier joven quiere elegir a la novia más hermosa, ¡pues ahí la tienes, Tainit Atalanta de rostro hermoso! El hombre desea casarse con la que le dé una hermosa descendencia, pues ahí la tienes, la Virgen que concibe inmaculadamente, ya que solo la virginidad es fecunda, y la lujuria es estéril.

El enamoramiento virginal surge a través de una concepción diferente de la belleza : la estética hiperbórea de la virginidad perfecta.

La belleza es equivalente a la espiritualidad. No tiene nada que ver con la pseudobelleza moderna, una estética de orden principalmente erótico. En el arquetipo de las civilizaciones inmaculadas la belleza es espiritual. En hiperbórea se consideraba belleza a la unión de la sabiduría (Sofia) , el amor (Minné), la pureza (Puré), la bondad (Bonné), la paz y el servicio desinteresado. 

El amor supremo es Minné; la bondad suprema (de los grados sobrecelestiales) es Bonné; la sabiduría suprema es Sofía, y la pureza suprema es Puré (la pureza de la divinidad).

Quien consigue llegar a la cima de esta escalera, se vuelve perfecto, inmortal, invencible, coronado.

El potencial de la virginidad no está abierto a la humanidad.

Si lo sospecharan, podrían al menos calcularlo y valorar sus ventajas pero vivimos en los tiempos del desprecio generalizado a la virginidad. No hay nada que se desdeñe más:

“¿Virginidad, bondad? = ¡Debilidad! ¡Complejo!”

¡Nada de eso! La virginidad está en la naturaleza del hombre. Decir que el hombre una vez fue virginal es lo mismo que decir que fue divinidad. Actualmente, el mal domina en el mundo porque se han olvidado los valores de la virginidad  (!), esta es la principal tesis a asimilar.

El ser humano perdió su naturaleza divina al perder la mentalidad del Inicio Inmaculado, al dejar de comprender las ventajas que aporta la virginidad. Fruto de este cambio de sentido y dirección, el hombre de hoy no entiende ni comprende la virginidad,  ya que la encasillamos únicamente en la imagen sexual.

Así, normalmente, hablar sobre el tema de la virginidad  se choca contra una grandísima resistencia dado los prejuicios y dado que existe un profundo desdén hacia ella. Se contempla al virgen como a un deficiente, un ser acomplejado. Pero en realidad es al revés: el trauma nace de la libido, y la sexualidad, sea del tipo que sea, al fin y al cabo, se convierte en complejo de inferioridad.

Resulta que el hombre debe nacer de nuevo. Aquello que antes lo asustaba, atemorizaba (por ejemplo la virginidad) es necesario asimilarlo como una importantísima categoría. ¿ La bondad no es valorada en absoluto por la sociedad, se considera el sino de los débiles? Al contrario. Es la más alta categoría, que regala la paz, gozo y felicidad.

La Sabiduría nos injerta una nueva comprensión:

La virginidad no es una categoría negativa , ni un voto, sino un modo de vida. Es el aliento de la existencia inherente a la creación sana e inmortal. El aliento de la civilización inmaculada, alternativa de la actual que está pudriéndose y descomponiéndose.

¡Vale la pena descubrir y conocer las ventajas de la virginidad, amarla y anhelarla, ponerse en su camino y sufrir la batalla, lograr la victoria y ¡exhalar aromas virginales!  Así es el hombre nuevo: ¡pureza cien por cien!

En la espiritualidad universal de todos los tiempos, los héroes y caballeros tenían en sus manos la espada de la virginidad eternizadora, con las palabras grabadas: “¡Con esto vencerás!” En muchos cuentos, epopeyas, y obras literarias se menciona la «espada-kladenets» (en lo que respecta al folclore eslavo oriental), o su análoga a las leyendas Artúricas  «Espada Excalibur.»

El tema de Excalibur es un tema de conversación frecuente entre los caballeros de la Mesa Redonda. Fue la Dama del Lago, la Madre Divina, quien la entregó a Arturo. Es una espada con la que se vence cualquier mal, sea mundial o personal, supramundial o venido de fuera; Excalibur deshace toda clase de confusiones, hechizos mágicos, etc. Según la tradición, la vaina de Excalibur proporciona a su dueño la invulnerabilidad en el combate: es un escudo de inmaculadez original que protege contra las intrigas del mal universal.

No existe espada más elevada que la Excalibur Celestial entregada de manos de la misma Reina Celeste.

Sabemos que el Rey Arturo le daba un gran valor a la espada que había extraído de una roca, bautizada en su momento como Excalibur, y que significaba el impulso del espíritu de la bondad y del servicio desinteresado al Bien como caballero. Pero no es suficiente solo con el impulso del espíritu de bondad y amor personal, es más, estos valiosos valores tienen que enardecerse con la pureza. Llega un momento en que esta espada puede romperse, las batallas se tornan mas duras. Por eso la espada del caballero pasa por una transformación, de la Excalibur terrenal a la Excalibur Celestial. Y es la misma Dama Blanca quien , leyendo la aflicción del caballero por la pérdida de su espada,  le propone otra Excalibur, la Excalibur eterna, una espada que ningún mal puede destruir, la espada de la Virgen Generalísima.

El caballero toma la espada de las manos de la Reina, la besa: 

“¡Oh, gloriosa Excalibur, espada de la virginidad eterna, indestructible por el mal, la espada de la misma Reina Celestial!”.

La única condición para que la espada divina cumpla con su cometido es custodiar la más perfecta virginidad. Cualquier enemigo será abatido, por muy exclusiva y superior que sea su fuerza. Los hombres y las mujeres virginales poseen una indudable fuerza para lidiar ante cualquier circunstancia, por adversa que sea. Pero si tan solo una millonésima (!) de tus componentes está contaminada con la lujuria, Excálibur se caerá de tu mano. Así razonaban los nobles caballeros del Santo Grial.

 ¡ BON AMOR PUR, ABATE AL MAL ESPADA EXCALIBUR !

Los caballeros templarios tenían el lema “Bon Amor Pur”, el amor bueno y puro. Es una definición absolutamente genial. El amor para ser bondadoso ha de ser puro y para hacerte puro, adora a la Purísima. La consagración y adoración a la Reina Celestial es el mayor amparo para el caballero. Ante el verdadero voto, la misma Reina Celeste corona con la auténtica espada invencible “Excalibur” a su hijo fiel y lo convierte en caballero-rey.

¡ Bon Amor Pur- Purísima

Bravo Bravísimo

Virgen Eterna

Nuestra Generalísima !

⚜ Los bogomilos y cátaros perfectos eran virginales. A los cátaros los llamaban puros porque conocieron una virginidad no revelada al mundo. La lujuria entre los cátaros se excluía. No podía llegar un pensamiento lujurioso cuando uno estaba en los brazos de la nube cátara. Por eso la gente aspiraba tanto a estar con ellos: uno se instalaba cerca del pie de la montaña, otro ‘sitiaba’ esta cumbre y llegaba a merecer la comunicación con los perfectos. La cercanía de la esfera cátara atraía, ya que abreviaba los plazos del difícil camino hacia la libertad.

¡¡¡La lujuria se retiraba por sí misma con solo encender el corazón!!!

Los caballeros comprendían con gran claridad que existe una relación directa entre el mal y la lujuria, entre el bien y la virginidad. ¡….Pero qué difícil es de aceptar!

Para el hombre del mundo la virginidad es sorprendente e incomprensible… Es como si estuviera del otro lado. No solo la esfera espiritual de ésta, sino su propia idea fue dañada, se desacreditó más que ninguna otra cosa. Su misterio se cerró….

En los tiempos medievales los  inquisidores intentaban comprender en qué consistía la fuerza de los bons homes, cuál fue el secreto de sus almas únicas. Por eso la virginidad es el tesoro mas grande que intentaron robar a los cátaros, templarios, y a los pueblos bondadosos de la tierra pero no pudieron. Testimoniaban:

¡Sois un vástago diferente, gente como vosotros no existe en la Tierra!

A lo que respondían:

S o m o s   v i r g i n a l e s .

Hemos dado los votos de virginidad y hemos rechazado la lujuria.

Así, viendo en qué consistía la fuerza de su perfecta hermandad se robó (sin éxito) el concepto de la virginidad, a través de conceptos de celibato y monacato. Los inquisidores «pensaron bien» y decidieron introducir el celibato en su institución. Resulta que el celibato monástico, las órdenes monásticas franciscana, cisterciense, dominica, etc., no son otra cosa que un robo a los cátaros fuera de la apropiada adoración divina a la Teoengendradora.

El celibato de las órdenes monacales romanas resultó ser nada, opuesto a la virginidad (!) ya que estaba acompañado de un reglamento cruel, que cerraba el corazón. En la práctica, la imagen romana del celibato encerraba al alma en la cáscara del ascetismo sombrío y del odio hacia todo el mundo, lo que conducía a graves alienaciones mentales y tentaciones.  Así la virginidad se convirtió en un ideal inalcanzable pues fueron muchos los que intentaron imitar a los cátaros. Pero la virginidad no es posible de robar con ningún rito,  dogma de fe ni con ninguna religión o doctrina exterior, puesto que es la condición de la persona pura y bondadosa y ésta proviene del corazón.

¡La condición para contraer el maravilloso matrimonio divino no es el celibato, sino la virginidad !

¡Mil quinientas esferas virginales adornan el Lecho Nupcial donde el Amado espera a la novia!

El monacato (!) romano y tibetano ha sido la última instancia que desacreditó la virginidad.

Múltiples imágenes monacales inundan la mente de las personas cuando se piensa en un hombre virginal. Imaginamos quizás a un hombre que ha dejado a su familia, sus hijos, que ha dado votos ante un Dios, ante la santidad… Que reprime su libertad interior… incluso muchos pueden decir que un hombre virginal es aquel que no tiene hijos, que no tiene familia… Esto es una percepción falsa, todo lo contrario (!)

Los virginales, según los cátaros, no son monjes ni los que se abstienen ni que ‘entre vosotros no está permitido’. Para los virginales la virginidad no es ninguna regla, ninguna restricción, ninguna ley concreta… 

En realidad, l o s   v i r g i n a l e s   s o n   n o v i a s   y   n o v i o s   d e l   A p o s e n t o  N u p c i a l. 

El monacato tibetano no promulga la virginidad. Solo se puede hablar de un celibato relativo (en las prácticas tibetanas la atracción sexual solo se sublima). El romano (con su Dios “único”, “solo”)  está asociado a la corrupción, etc.   El drama de la Iglesia católica consiste en que no comprenden la virginidad. Las órdenes monásticas (incluso las budistas) sufren una derrota porque libran una lucha exterior contra la lujuria. ¡Es un error profundo!

Una bruja atroz puede ser ‘virgen’ y cualquier brujo es capaz de sacar fuerzas para la continencia a través de las corrientes sublimadas del rencor…

La virginidad no se agota con el voto negativo de la continencia de las relaciones sexuales.

Las órdenes y hermandades de caballería fueron plagiadas.     

En el mismo lugar de los castillos cataros destruidos construyeron sus propias catedrales y monasterios. Parecido a la castidad, parecido a los pilares de la comunidad virginal cátara… pero bajo el sello romano. ¡Un fracaso total! Mientras que los cátaros poseían pureza, espiritualidad, paz y hermandad, los romanos sufrían de embriaguez, desenfreno y locura. Estos monjes romanos, sin comprender qué querían de ellos (¿para qué era necesario el celibato? ¿para qué era necesario abstenerse de las relaciones sexuales aquel que no estaba iniciado en el misterio del Lecho Nupcial? ¿para que no lo juzgasen el día del juicio final?), se volvían locos. Otros se suicidaban. Junto a los monasterios, en lugar de los castillos cátaros… aparecieron manicomios.

Cuando los votos luminosos de celibato no van acompañados de un fervor ardiente, cuando el devoto está rodeado por un medio ritual apagado, la virginidad se vuelve imposible. La virginidad auténtica, al revés, es un estado iluminado, el estado extático de la novia que anhela contraer un matrimonio inmaculado con la Divinidad y con toda la humanidad. La virginidad guarda relación con la apertura del corazón, con la manifestación de los sellos arquetípicos del cordero sin rencor, con la contemplación elevada, la amundanidad, la victoria sobre el orden de este mundo y la negación total del mal mundial.

El camino de la virginidad se hace posible solo en las condiciones de las comunidades espirituales bajo las órdenes de los ancianos espirituales.  Uno comprende que debe confiar en la ayuda del anciano, en sus sellos espirituales y en la ayuda de lo alto, de la Reina Celestial. Si el que ha dado el voto de castidad se encuentra en un medio formal y ritual, está condenado. Allí no hay quien pueda indicar al devoto su fogón encendido, el reactor radioactivo en los genitales, y revelarle los métodos de la victoria sobre este.

Si la persona no libra la batalla contra el fogón, tarde o temprano se manifestarán las corrientes libidinosas. Las reacciones sexuales sublimadas pueden hacer aparecer como consecuencia perversiones, mammón, sadismo y vicios todavía más terribles que si la persona se dedica a la lujuria directamente. Los ancianos razonaban con sabiduría: El mundo se hunde en miles de variedades de la más refinada lujuria, además de la lujuria corporal, existen la lujuria mental y la espiritual (!)

¿Por dónde entonces comenzar la virginización? Por el apagado del fogón que desprende humo de su sala de calderas en el interior del hombre.

¡ Comenzad a ver claro!

El fogón concentrado en las zonas impúdicas, impide que se abra el corazón, nos encierra en el cascarón del egoísmo.

Es difícil no caer en una ilusión al emprender el camino de la bonhomización y virginización. La sobriedad y la rigurosidad son tan necesarias como el aire. Hay que ser exigente consigo mismo y no darse por satisfecho con lo logrado. No se debe caer en una nueva tentación de placer, esta vez espiritual. No se debe complacer con oraciones y con la belleza de los cantos y la música. No se debe dedicar a conversaciones vetustas, gula y miles de otras tentaciones, que no son menos para los espirituales.

Los vírgenes están llamados a vencer el orden del mundo en sus formas más ingeniosas e inesperadas. La picardía de los demonios es ilimitada. Mientras más elevadas son las aspiraciones del alma, tanto más ingeniosa es la táctica de los “cocodrilos del Nilo”.

¡Cuán difícil y cuán maravilloso es el camino del hombre virginal: ¡desde el primer escalón del devoto que supone la batalla contra los programas y las ideas carnales, hasta el escalón del anciano blanco perfecto! 

Sería un error detenerse en lo logrado y considerarse perfecto en pureza. ¡No  hay que forjarse ilusiones! El enemigo puede atacar a los 70 y a los 90. Se acerca más gustosamente a los que han alcanzado peldaños superiores que a los devotos novicios. Para él tiene especial valor la victoria sobre un anciano. 

¡Caballero, mantente siempre en guardia!

 La Sabiduría calcula en el camino de la virginidad perfecta no menos de 150 obstáculos. Esto significa una escalera de 150 escalones de ascensión.

¡ Pero con qué pureza real resplandece la virginidad!

La bondad perfecta es tan difícil de alcanzar como la pureza perfecta.

¡La esfera de los pioneros deja perplejos incluso a los humildes y sabios ancianos de barbas blancas!

Por muy bondadoso y misericordioso que parezca tu carácter —según las pautas terrenales—, aprende a vencer el mal con la bondad superante.

DOS ARMAS INVENCIBLES TIENE EL CABALLERO: LA VIRGINIDAD Y LA BONDAD. Combínalas en tu testimonio y alcanzarás un alto grado. ¡No separes una de la otra! La falta de virginidad herirá al cuerpo. La falta de bondad permitirá al enemigo vencer espiritualmente. Así como una pequeñísima lujuria —una entre mil partículas en la composición espiritual — puede convertirse en la causa de la caída, del mismo modo una gota de maldad puede conducir a la derrota en la batalla del Caballero de la Bondad Superante.

¡No pierdas la sobriedad, Junto a la virginización busca la bonhomización multiplicada por un millón!

“¡Para vencer el mal en el combate espiritual el paladín necesita un gran potencial de bondad! El triunfo se alcanza cuando el caballero elige, consciente y manifiestamente, el bien ante aquel que utiliza el mal como cota de malla, escudo y espada para oponerse al buen Univérsum intergaláctico.

“A más pureza más bondad. Que irradien en la caballería las facciones con beldad”.

La viriginidad (al igual que la bondad) no tiene límites. En cuanto consideras que has alcanzado la cima de la virginización /bonhomización, a esto le sigue de inmediato un ataque del mal y la perfidia de una fuerza superior. para que no caigas en ilusión.

“El cocodrilo del Nilo” nos observa y en cuanto ve una debilidad, ataca de inmediato. Al instante el hombre en sus fauces se transforma en una croqueta de carne sanguinolenta, se disuelve en las entrañas del dragón. Cuando el cocodrilo del Nilo escudriña con la mirada y no ve nada suyo a lo que pueda reaccionar, rechina impotente los dientes y se aleja arrastrándose.

El maligno se retira ante el que ha vencido el mal.

‘Cien por cien amor, bondad y pureza’

¿Por qué precisamente ‘cien por cien’?

Una partícula de mal entre mil de partículas buenas transforma el bien en el mal (el idioma del maligno es poner todo del revés). Empiezan a tener lugar los absurdos, los embrollos, los errores, las catástrofes, las equivocaciones…

Es suficiente con una partícula del mal (!) para que el mal comience a consumir el bien y llamarse bien a sí mismo.

El hombre moderno está mezclado, puesto del revés. Considera que el mal es bueno y provechoso. Y el bien, al contrario, cree que es lo enemigo, lo ajeno, perjudicial para la salud, para su profesión, para la vida…En la Tierra todo está confundido. Contra la confusión, los bogomilos ofrecen la siguiente receta:

 CIEN POR CIEN:

 AMOR, BONDAD, PUREZA.

El mal pierde su poder sobre la persona absolutamente pura y bondadosa, ¡y se suprime! 

Cristo y la Madre Divina son cien por cien amor, bondad y pureza.

¿Cuántas partículas del mal tiene en la composición de su alma un simple mortal?

De setenta a ochenta por cien. Pero es suficiente con una partícula entre un millón para que al guerrero no le quede ni un hueso sano después de la lucha contra el dragón.

El mal solo es impotente contra aquel que no tiene en su compuesto ni una partícula de mal entre un millón. La bestia se detiene ante esta mansedumbre de cordero, se queda como paralizada. La bondad se rodea de la virginidad incondicional, el escudo del caballero blanco. El mal no se atreve a pasar los límites de lo que le está permitido ni una centésima parte de centímetro. Algunos grandes caballeros y héroes llegaban a tener 999 999/1 000 000 y se perdían por la requetemaldita última partícula del mal, tan imperceptible y a menudo perniciosamente oculta.

Solo la concepción inmaculada de lo alto del  caballero con la marca de la gran Diosa Inmaculadísima e Intachabilísima promete la seguridad al caballero y la protección contra el mal en las futuras batallas. Sin su virginidad eterna no existe ni su divinidad ni su reino ni el poder sobre el dragón.

¡ Lo principal es no tener ni una sola partícula mezclada de las miles que hay! Esa es la táctica del combate espiritual para los caballeros y caballeras de la guardia terrenal de la Purísima.

 La virginidad apaga las fuentes prohibidas, ‘la bolita nuclear’ que está dentro del hombre. Los cátaros la llamaban con un término especial: el fogón (en eslavo es ‘zhúpel’, en latín: ‘fornax’), la capital luciferina interior.

Hoy  en día el grado de la lujuria ha crecido tanto que a nadie ni se le ocurre buscar la clave de la curación de esta gravísima enfermedad mortal. El virus del SIDA, la sífilis, gonorrea… son formas extremas de la corrupción del alma y la carne humanas. En realidad, cualquier enardecimiento lujurioso profana el organismo, chupa los compuestos inmortales y concede a cambio un placer relacionado, a fin de cuentas, con la descomposición.

Decenas de civilizaciones en la Tierra se perdieron y se convirtieron de ciudades florecientes en desiertos radiactivos solo por culpa de su indolencia o de su incapacidad para darse cuenta de las consecuencias de la lujuria.

¡Ni las máscaras de gasa, ni los compuestos yodados salvarán a los habitantes de  las megaciudades de la radiación nuclear, sino la espiritualidad del tercer milenio y la protección de la Madre Divina!

La Tierra se hizo casa de lujuria.

Es importante entender que el hombre en el orden de este mundo está en una trampa. Quiere ganar gratis un trocito de queso… ¡hop, y ya está en la ratonera!

Los institutos del gobierno mundial secreto aspiran a enturbiar la consciencia de la gente, para que no busquen libertad ni espiritualidad ni se hagan preguntas espirituales. Sería preferible que se dedicaran al sexo…

La religión de la tierra excluye la virginidad, supone el vicio y el concupiscencia. Se excluye el matrimonio con la Divinidad. Las ilusiones dan placeres, y las verdaderas beatitudes son suplantadas por miserables sucedáneos primitivos.

¡No se necesita el ‘trocito de queso gratis’!

No se necesitan ordenadores, ni

lujuria, ni sexo, ni publicidad urbana.

La virginidad contiene el potencial mírrico de la inmaculada concepción desde lo alto. Recordemos las palabras de Cristo: las aves no necesitan del trabajo esclavo. ¿ Por qué el hombre ha sido convertido en esclavo, para ganar el pan de cada día con un trabajo agotador y contar con manos temblorosas los pocos centavos ganados?

Las  personas muy lujuriosas son incapaces de entender la virginidad. Para ellos es una virtud sellada, son puertas prohibidas, un complejo, una locura, impotencia, esquizofrenia…

Existe toda una filosofía que dice que el sexo, el orgasmo, el onanismo…es útil para el organismo, que da placer, favorece la evolución, el progreso, el conocimiento…Pero realmente todo lo que llamamos sexo, orgasmo, coito… no existía antes, es una ilusión de salud, ilusión de placer, ilusión de paz, ilusión de unión. Ilusión…Nada de eso existía antes del remodelado de adaptación.

Ningunos complejos de Freud como de Edipo o de Electra fueron propios de la gente antes del crimen del remodelado adaptativo. El teoántropos (teohombre) era virginalmente puro y vivía eternamente. 

En el acto sexual el hombre pierde pureza cada vez. Él echa el semen, siendo eso el extracto de la vida. Así muere, aunque cree que vive. Piensa que revive. Parece que experimenta un placer, rejuvenece a ojos vista, etc…

Pero ¿Cuál es la condición para la unión de los corazones? Tienen que dejar de funcionar por completo los genitales. Es muy importante. Una vez que ‘¡Está cerrado! ¡Aquí muerto está!’, empieza a ponerse en acción el corazón.

¡Incluso los estudios modernos de científicos establecieron que el acto sexual ordinario del hombre y la mujer va acompañado por una radiación multiplicada muchas veces…!

¡Entre la lujuria y el mal existe una relación directa!
Para que el hombre se convierta en bueno, la lujuria debe quedar a un lado
 

Sólo trata  de pensar sobre la virginidad, medita sobre ella...y te darás cuenta de que es algo que estuviste buscando desde el momento en el que naciste. Y que cada vez que conociste la lujuria y la tentación…fueron momentos donde fuiste perdiendo tu pureza interior y sufriste debido a ello. Ahora te encuentras en una desesperación tratando de recuperarla, tan solo lo pusiste en algún lugar del inconsciente y olvidaste sobre esta p u  r e z a (!)

R e c u e r d a , recuerda que fuiste v i r g e n. Y date cuenta que es posible para ti vivir en la pureza virginal (!) Y no cuando seas mayor , sino ahora! Especialmente cuando eres joven y las tentaciones hedonistas te rodean! 

¡E s p e c i a l m e n t e…! ,

¡Sí, es un acto heroico! Es una acto de caballero ser virginal en ente mundo donde impera la lujuria. ¡ Pero son millones los que la buscan sin saberlo!

¡Poneos en el camino de la virginización: casados, solteros, jóvenes, ancianos!

¡VIRGINIZACIÓN = INMORTALIDAD !

El hombre virginal, si no conoció profundamente el mal, avanza con facilidad por la escalera de la divinización y alcanza cumbres perfectas.

Existe la categoría de la virginización . No es la ‘virginidad’, sino la virginización, como la entrada paulatina y gradual en la virginidad; es el noviazgo, ir adoptando la imagen de novia que con la vela encendida se apresura a los aposentos nupciales del Novio.

¿Para qué hace falta la virginidad resplandeciente? Para hacerse uno con Dios. Dios, las divinidades, los panteones son la Virginidad Resplandeciente. ¿Para qué hace falta la bondad? Para unirse con Dios. Dios no se une con los malvados. Y aunque está dispuesto a unirse con el malvado, el malvado no podrá unirse con Él. El alma pregunta:

—¿Para qué he venido a este mundo?, ¿para sufrir?, ¿morir?, ¿para pasar los ciclos de reencarnación?, ¿para dar vueltas en la rueda de samsara, en los destinos oscuros, en los campos de concentración? ¿Para qué he venido al mundo?…

El tesoro del catarismo responde de modo increíblemente elevado:

—¿Alma, estás preparada para escuchar el fin más alto —no, no es la encarnación— del descendimiento a la Tierra?
—Sí.

— Es la preparación para el matrimonio con el Bienamado virginal. Para la divinización.

¡¡¡Oh!!!

Con solo pensar en el matrimonio futuro con el Padre novio y la Madre novia en el alma realmente se enciende la vela inapagable. Y si se enciende la vela inapagable, el corazón no se cierra ni de día ni de noche.

La humanidad, encontrándose en la Tierra, contraerá matrimonio con la Divinidad, es la teogamia; con toda la humanidad, la antropogamia; con los habitantes de miles de mundos y constelaciones buenas, la cosmogamia.

¡El hombre se prepara para el matrimonio con la Divinidad como el fin más alto de su vida! Y la virginidad de Minné es la clave para unirse con la Divinidad, la humanidad y los mundos buenos.

Las mezclas «explosivas«

En la medida en que uno todavía sea lujurioso e impuro por las mezclas interiores,  así mismo estará lejos del conocimiento  y unión con la Divinidad. Pero el hombre virginal es diferente, si es auténtico y no un hipócrita. La virginidad le abre el corazón, le ofrece verdadera libertad, le une a los que están en derredor. ¡Para nada se puede hablar de rivalidad! La virginidad restituye la dignidad divina y regala la inmortalidad. Por su parte, la lujuria trae locura, una enfermedad cuya consecuencia es la muerte.

Pero la virginidad es el arma más potente contra cualquier mal como hemos visto. Este es el motivo por el que los adeptos del “amor” erótico se rebelan con todos sus medios contra los virginales y contra la mentalidad de la virginidad eterna, que supone la mayor fuerza inquebrantable.

En la apertura del potencial lujurioso reside la alimentación del árbol del bien y del mal. La lujuria contiene una fuente de maldad nuclear y de perdición humana, conlleva un principio destructor. Pero ‘se cree’ que si este átomo es utilizado ‘para objetivos inofensivos’ (para un supuesto bien: gozar, sublimaciones), se llega a ‘una alegría inaudita’, a ‘una espiritualización’, etc.

La espiritualidad privada de la virginidad (¡!), es la caída de la esfera del Univérsum, se convierte en religiosidad institucionalizada. Krishna, Buda, Cristo, Zoroastro, Mani, Mahoma y otros miles de fundadores de escuelas espirituales fueron hombres vírgenes concebidos inmaculadamente. Las enseñanzas posteriores y la espiritualidad de los ungidos fueron contaminadas por aprendices imaginarios.

Hoy los sexualmente liberados y los adeptos del ocultismo y la Nueva Era enseñan sobre el amor, insisten en que hay que devolver al mundo el amor…, también hablan de que en un tiempo el humano era un dios. ¡Por desgracia, no conocen las llaves de la divinización! Su práctica (incluso el vegetarianismo y la alimentación crudívora), por consiguiente, es una abominación que ofrece el cosmos bajo.…Y para muchos el amor es solo una variedad más del tantra. 

La new-age, entiende el eros y la libido como una riqueza. Considera imprescindible sublimar la libido a través de la columna vertebral hasta sahasrara (el chakra de la coronilla) , enriquecer los chacras con energía erótica, etc. Además, es una seducción tremenda suponer tener el corazón abierto sublimando y elevando la energía serpentina (!) kundalini desde el centro sexual hasta el cerebro reptiliano. 

¡Dios nos libre!
¡La energía erótica libidinosa es suicida, destructiva!
 ¡Tampoco se debe confundir anahata (el chakra del corazón) con el corazón espiritual..!
¡No tienen nada que ver!

Muchos son los que están buscando un camino para crecer espiritualmente e intentan hacer diferentes practicas. Buscan gurus, maestros, ciertas enseñanzas… Y está muy bien, pero nuestra sugerencia es que se busque aquella escuela y maestro espiritual que proclame, viva y promueva la virginidad como la única vía de existencia en este mundo mezclado. 

¿Por qué? ¿Por que es tan importante? ¿Por qué la virginidad es tema principal para los cátaros de hoy y para los cataros de los tiempos medievales? Porque es imposible mejorar el potencial espiritual interior sin estar en un estado puro. Sin vivir en pureza absoluta. Más que pureza, diremos: v i r g i n i d a d.  La virginidad es algo intachable, incorruptible, Absolutamente inocente.

 

Para el paladín virginal es necesario mantenerse alejado de la new age y los magos, cuyo objetivo es el encendido del fogón, contrario a la práctica de la Purísima. Mantenerse lejos de los mentirosos e hipócritas que se mimetizan bajo la apariencia de la bondad, y solo se guían por el calentamiento. 

Existen muchas escuelas «espirituales» que basan sus enseñanzas en la lujuria o en la sexualidad. Hablan de mejorar la sexualidad… La utilizan como base de un progresivo método espiritual.  De acuerdo a la visión catara eso es totalmente contrario al Universum y  a los estatutos espirituales universales. Y no sólo, sino que es algo totalmente contrario a la naturaleza divina del ser humano..!

La sexualidad, la energía sexual…

En realidad arruina (!) el potencial divino interior.

El Estatuto del Universo dice: el mal llegó a través de la lujuria

EL INICIO DE LA CONVERSIÓN ES LA VIRGINIDAD. Se preguntarán: ¿acaso no es la fe? ¿Acaso no es el cambio de modo de vida? ¿Acaso no es la oración? ¿Acaso no es la vida justa? ¿Acaso no es la victoria sobre los pecados…?
 
No —diremos—, no os forjéis ilusiones. ¡Es la virginidad!
 
¿Por qué, se preguntarán, precisamente la virginidad? ¿Por qué sois tan categóricos y rigurosos?
 
Hay que memorizar y trazar en las tablas del corazón lo siguiente:
 
                                                                              EL ESTATUTO DEL UNIVERSO DICE:

EL MAL LLEGÓ A TRAVÉS
DE LA LUJURIA.
 

¡Al principio hubo lujuria! La seducción llego a través de la concupiscencia de la misma Sofia inferior. Tal es el inicio de la seducción. Así como la caída llegó a través de la lujuria (y es pos de ella siguió el mal y la muerte), del mismo modo la salvación (bonhomización) viene a través de la virginidad.

Junto a la lujuria, que pasó a ser la fuerza vivificante falsa, entró el mal. En la medida en la que el cuerpo se purifica de la lujuria, el mal se va

El remodelado de adaptación pegó la desvergüenza al cuerpo virginal del teoántropos.

El camino de divinización empieza con el entendimiento del misterio del remodelado de adaptación. A través de este, el hombre nació desde abajo pasando el útero astral en el cosmos inferior, donde sufrió 180 terroríficas operaciones neuroquirúrgicas. Le fueron extraídos los valiosos compuestos de Minné, de la virginidad, de la inmaculadez; y en lugar de las partes hurtadas al teohombre (el 15%), le fueron insertadas las sustancias ajenas: lujuria, mammón, rapacidad, hostilidad, magia, miedo… El remodelado de adaptación mezcló en el hombre la vida y la muerte, el bien y el mal, la virtud y el vicio. Todo está confundido.

Pero el hombre por naturaleza es purísimo. La lujuria que entró en el hombre es una confusión, algo temporal. Así razonará la gente del futuro.

Los ancianos bogomilos enseñan: antes del remodelado de adaptación, el hombre tenía un cuerpo ígneo inmortal y en su corazón ardía una vela inextinguible. Pero ocurrió algo catastrófico: el teoantropos dio su consentimiento voluntario de cambiar el fuego mínnico del supremo amor por el fuego traumático de la lujuria.

Satán dijo durante el remodelado: ‘¿Para qué te sirve el fuego de Minné? Acepta otro fuego, —y conocerás un amor desconocido anteriormente. Estarás más cerca de tus prójimos, te unirás más estrechamente con ellos. ¡Tendrás una gran descendencia!’.

El príncipe de este mundo le pegó el falo al hombre cuando el remodelado adaptacional y le dijo: “Despréndete de Dios y acepta mi modelado”.

Con la liberación del remodelado de adaptación desaparecen las quimeras de los genitales. La ofuscación falo-vaginal deja de tentar a la persona, y se le concede la alegría espiritual de los puros . No significa dejar estar ofuscado y dejar de tener alegría o tener que estar reprimiendo el sentir del corazón, todo lo contrario.

Es la energía de la libertad , de la apertura  y de la pureza en el corazón…Cuando la alegría sale de corazón, cuando realmente se siente de corazón y es de manera pura.

Una persona virginal solo quiere entregar al prójimo lo mejor que hay en su corazón. Y es gracias a la virginidad que se van los miedos, se va la imposibilidad de unirse con el prójimo y se recupera la gran llave de la vida bajo la alegría absoluta, espiritual. Miren como son los pájaros, los niños… ¡Si se fijan ellos irradian esta alegría, expresan tal vivacidad!

¡Los pájaros siempre están tan alegres…! ¡Y la pureza y la virginidad devuelven la alegría que no tiene picos de subida y bajada sino que siempre es ascendente, el éxtasis autentico proviene de la virginidad! 

Cristo decía en sus días terrenales: ‘en los cielos no se casan’. En los cuerpos espirituales no hay esferas falo-vaginales ni fórnax. No hay hombres y mujeres según la comprensión terrenal, son seres divinos (no necesariamente antropomoficos). En la medida en la que el cuerpo físico se purifica, se espiritualiza, se abren los cuerpos inmortales, incluso el cuerpo de la luz y los superiores: el cuerpo de la divinidad y el cuerpo del Aposento nupcial.

¡Oh! —se sorprendían los cátaros—, ¡si las personas pudieran prever las malas consecuencias de los pensamientos lujuriosos, de los coitos, etc.! El demiurgo es un maestro de los placeres refinados. Con el pretexto de la satisfacción de la lujuria, impone a los adamitas sus programas fatales, saliéndose con la suya: tergiversa la inclinación humana hacia la santidad y la perfección. 

“La virginidad alimenta con el maná celestial, —decían ellos—. La virginidad conduce a las tierras fértiles. La virginidad concede inspiración y alegría de vivir. La virginidad es un misterio entre los más grandes. ¡Conocedlo solo a él! Quitaos vuestros vestidos de lujuria. No busquéis nada más”. Solo la virginidad abre las puertas del Reino. Y la virginidad, a su vez, es revelada por la Sabiduría Divina”.

Con la idea del pecado original agustino, al hombre se le añadió la visión oscura: la visión del prójimo con los ojos de Satanás. Al que se interesa por las partes vergonzosas del prójimo no se le puede llamar de otro modo que enfermo y pervertido. Es vergonzoso pensar en las partes impúdicas, en los genitales. Estos no existen. El hombre ha de ser identificado por el rostro y el corazón. Examinas la cara, comienzas a ver el rostro y entiendes la fisionomía como “el periscopio del submarino” del corazón. Ahí es donde se debería penetrar, en sus escondrijos.

La conciencia nos prohíbe ver las vergüenzas del ser humano, esta añadidura que no es más que una consecuencia de la adaptación. La virginidad regala una visión espiritual especial, que permite ver el rostro del prójimo. Por muy bajo que haya caído, el sello de la divinidad resplandece en su frente. El prójimo necesita contemplarlo de una manera especial. La ventaja del virgen consiste en que este ignora la vergüenza del remodelado y posee una visión misteriosa, otorgada por la Madre Divina. Contempla el rostro.

Es posible convivir medio siglo con la pareja o un amigo y no llegar a ver su interior. Es importante mirar con atención, prestar atención a la profundidad última acerca de la cual posiblemente ni el interlocutor mismo sospeche.

Los demonios lujuriosos identifican al ser humano con la señal de su oprobio: genitales, culos, tetas, imanados por baterías de libido. No se debe ver nada de eso. ¡ Dios nos guarde de identificar al ser humano con la impureza! Es aun más monstruoso ponerle para siempre el sello del vicio. Es innegable que la mayoría de los habitantes de las ciudades, y ahora también de pueblos y aldeas, llevan el sello del pecado. En sus lechos, los pancistas del mundo se sumergen en sueños sexuales. Les aparecen amantes ideales, súcubos e íncubos.

iSi ellos supieran con qué dulzura se sosiega el alma en los brazos del Altísimo! ¡Qué olas del Espíritu encapotan el corazón! ¡Qué calor brota en el interior!

Pero un virgen que trabaja sobre sí mismo se prohíbe juzgar y se vuelve cada día más bondadoso. Su visión cambia. Nada es tan valioso como la visión pura: la percepción de los colores de la inmaculadez original en el prójimo ¡ Nada es tan valioso como un corazón espiritual. Posee un tesoro de virtudes: desde la compasión hasta la capacidad de dar la vida por el prójimo. 

La glandula de la virginidad eterna

Vamos a materializar el aspecto del corazón espiritual en el organismo humano. Se trata de la glándula timo (palabra griega que significa perla) se sitúa en el pecho, aproximadamente dos dedos por debajo del cuello.  Tiene como dos lóbulos , como dos entradas.  Está mas hacia el exterior que el corazón físico, si se aprieta en este punto duele. Es la glándula de la vida, de la virginidad eterna. Tiene apariencia de corazón físico, de unos 4-5 cm y tiene una fuerza inaudita de inmunidad divina.  Imaginaos, el bebé ha bajado del cielo donde no hay mal, ni epidemias ni microbios y cuando encarna le rodean bacilos, microbios, todo se degrada. Podría ahogarse en cualquier momento pero sobrevive gracias a esta glándula genial que le da 100% inmunidad divina

El niño nace con esta perla, como divinidad,  y cuando en el se guarda la pureza se preserva también la inmunidad y no tiene enfermedades, ni virus y ningún mal le puede tocar. Pero cuando aparece la sexualidad y se manifiesta la lujuria (sobretodo en la pubertad), cuando aparecen pensamientos oscuros, esta glándula va disminuyendo, se detiene su desarrollo y empieza a envejecer, pierde fuerza, hasta llegar en la edad adulta  a casi desaparecer.

¡Es un gran tragedia..! ¡Pero qué revelación descubrir que se puede recuperar el potencial de esta maravillosa glándula! ¡Hagámonos teoniños, puros, y aceptemos el segundo nacimiento en el seno de la Diosa Virgen Madre, así recuperaremos la inmunidad perfecta!

Ocúpate del prójimo, muéstrate compasivo y tierno con él. Ve sus heridas. Mira la cruz que lleva. Escucha su grito pasional. Sé su enfermero. Y el herido derramará lágrimas. Un rostro resplandeciente se hará visible a través de su cara lacrimosa. Se necesita trabajo espiritual interno. ¿ Podrán realizarlo quienes están sumergidos en los programas ancestrales? Jamás.

La virginidad supone el orden de ver el mundo casto e iluminado, un modo de vida íntegro, sin las mezclas venenosas del jazz-rock, alcohol, prejuicios, internet, mammón, orgullo, fariseísmo y miles de otras debilidades, que no son habituales para el ser humano por naturaleza, sino que han sido inculcadas tras el remodelado de adaptación.

Se equivoca aquel que se cree ser buen hombre (bogomilo, cátaro), desdeñando la Pureza Total que acompaña la Bondad. La bondad sin la virginidad se degenera hasta invertirse, se convierte en una de las formas de justificar el mal. Precisamente para eso trabaja el cerebro reptil, calculador y privado de conciencia. La virginidad total supone una mente purificada de las estrategias racionales tecnócratas, implica la pureza del corazón y de todo el ser.

La cima de la virginidad es la Virgen

y su fruto la Concepción Inmaculada

La caballería está ligada directamente a la adopción de la virginidad. Es importante reconocer como ideal a la Reina Celestial, a su perfecta virginidad eterna y a la inmaculada concepción. La Reina Celestial nos convoca a una gran hazaña: la virginidad. Su principal nombre es Virgen Eterna, Reina Señora Diosa Virgen Madre. Ella dijo en una de sus revelaciones:

«No pido a ninguno de vosotros salir corriendo, dejar la familia, el trabajo, etc. Tal es un camino solo para los especialmente invocados. Transfigura tu interior y se transfigurará el mundo a tu alrededor.»

 

«Os invoca a una única cosa:  ¡Entrar en los campos elíseos de mi virginidad eterna!»

 

«La virginidad cambiara la vida en la tierra, anunciadla de la siguiente forma: no hay nadie, por muy difíciles que fueran sus circunstancias, que no puedan dar el voto de la virginidad eterna hoy y ahora mismo. Aunque sea un enfermo terminal, aunque tenga sida o cáncer, aunque sea un preso con tuberculosis que escupe en una pobre barraca, aunque este infinitamente solo, desesperado, abandonado, la virginidad es la llamada al ágape nupcial. Pues no os neguéis acudir bajo diferentes pretextos».

La imagen de Madre Divina se puede encontrar en todas las religiones: Sarasvati hindú, Guan Min budista, la Santa Virgen cristiana, Ashera judía, Umai  Ma siberiana, Ardvisura Anahita Zoroastriana,… ¡Tiene miles de nombres misericordiosos!

Ella fue Diosa de la virginidad en miles de mundos, en miles de civilizaciones. Y siempre personificaba la virginidad.   Es la luz de otra civilización, que encuentra su continuación en la reproducción partenogenética (es decir, fuera de la lujuria, del sexo, del erotismo).

La sabiduría que da Madre Divina ayuda a rechazar todas las manifestaciones diversificadas de la lujuria refinada y a encontrar con el ojo de la sobriedad la perla, el tesoro, que es la virginidad.

La virginidad tiene un objetivo grandioso: el alma ha venido a la tierra para entrar en unión, para unirse con el padre y la Madre del Puro Amor. Pero estos padres, cómo son? Ellos son puros,  son virginales, son intachables. Entonces, el ser humano no puede unirse a esta divinidad, no puede abrir su potencial divino, si no es virginal.

La virginidad es intachable, esto significa que no se puede mezclar, donde no hay mezcla entre el bien y el mal. Si tu eres intachable, tienes un escudo contra el mal y el no puede penetrar en el interior. Nuestra Reina Celestial es intachable, porque ya es al cien por cien virginal. Ahora este concepto tan grande de la virginidad devuelve al ser humano la divinidad. No podemos vencer nada del mal en la tierra si no somos virginales, no podemos traer una bondad verdadera a la tierra si no somos virginales, no podemos tener alegría, salud si no somos virginales. Por eso hay que comprender la importancia tan grande de la virginidad que va a dar el cambio a la nueva civilización.

La lujuria fue traída aparentemente para la continuación del género. Jehová dio un mandamiento: ‘Creced y multiplicaos’. Pero en otros mundos existe otro modo de continuar el género. Además de la concepción mezclada existe la concepción inmaculada (de marca teohumana)

La Concepción Inmaculada solo puede ser entendida en el aspecto de la virginidad.

La concepción mezclada, mediante copulación (‘¡Copulad!’) aparece en el primer capítulo del libro del Génesis dice: “Acoplaos, creced y multiplicaos” (Gén. 1:27, 28). La palabra “acoplaos” (hebreo hizdaveg, inglés . copulate ), que según el orden reptiloide de consciencia significa ‘con cualquiera y de cualquier manera’, tiene consecuencias que son catastróficas. Este mandamiento figuraba en el original de la torá y más tarde fue tachada por los copistas.

La abominación orgiástica de este tipo llevará a la Tierra a la perdición si la humanidad no entra en razón y no acepta el primer estatuto del Univérsum solar:

VIVID DE MODO VIRGINALMENTE PURO. Uníos con corazones, unos con otros y con las divinidades, concebid inmaculadamente, guardad la paz y servid a los prójimos con desinterés y con corazón sincero… y el mal no se atreverá a acercarse a vosotros.

Hay que ver que se puede dar a luz sin sexo. Esa es la naturaleza original del ser humano. Por ejemplo: sabemos de una mujer que hace pocos años concibió inmaculadamente a su hijo. Por su naturaleza, ella tenía una incapacidad total de parir, quería mucho tener un hijo y no podía. Dio a luz después de tener la revelación del espíritu claro santo.

En realidad hay muchos ejemplos en que las mujeres dan a luz inmaculadamente. Pero todo esto está ocultado. Los medios de comunicación lo esconden, porque esto destruye todas las bases y paradigmas de esta gente. Este don de la concepción inmaculada lo tendrán muchas.

Hay muchos ejemplos que prueban la existencia de la Concepción inmaculada, sobretodo en la naturaleza: las abejas (polen), los peces (huevas y lechada), los elefantes (un toque ligero, sin ninguna adhesión lujuriosa), etc. Y es que la corrupción no ha tocado a muchos  representados en la Tierra. Los árboles, las flores, las abejas, las aves, los peces… se conciben inmaculadamente.

En el siglo futuro serán revelados todos los modos de concepción inmaculada y el principio inmaculado habitará en el interior del hombre. La nueva civilización será poblada por seres inmortales, que no descendían a la Tierra desde hace varios miles de años. Tendrán suficiente inmunidad para hacer frente a la fuerza de la lujuria. Estos procesos van a pasar en el futuro más próximo. Y la Tierra será poblada por las almas inmaculadas.

La categoría principal de las civilizaciones divinas es la concepción inmaculada, que supone la vida eterna. La Nueva Hiperbórea empezará con el recobro de la visión clara: ¡la lujuria no es necesaria para la procreación!

La vida se multiplica por miles de medios: el blanqueamiento, la polinización, el tálamo teogámico, la sobreelevación…

Hazte merecedor de la Concepción Inmaculada y te volverás inmortal. Además de un único nacimiento terrenal, existe el nuevo y eterno.

En el caso del voto de virginidad tomado por un ungido en la tierra, hasta un millón (!) de almas con marca inmaculada puede descender a la tierra y obtener su padre o madre espiritual en el rostro de quien deliberadamente ha tomado votos de virginidad por ellos. Tales almas se convertirán en sus verdaderos hijos por miles de años.

¡Qué fructífera es la virginidad eternizadora!

¿ Cómo ocurría la concepción inmaculada en las civilizaciones inmaculadas?

8 escalones de la concepción inmaculada

  1. El sol de amor puro se encendía en ambos y empezaba a quemar de manera irresistible.
  2. Se realizaba la trasubstanciación de las hipóstasis.
  3. La temperatura del corazón espiritual se aumentaba hasta 3030 grados centígrados.
  4. La última gota del amor precioso del Padre derramaba en el Seno de la Madre Divina AMDH
  5. Se propagaba una fragancia sobrecelestial. Unos aromas maravillosos del Reino fueron llevados por las abejas desde el colmenar celestial y se realizaba la polinización con el polen blanco.
  6. Luego, seguía la concepción inmaculada y después de ella,
  7. la breve gestación, seguida por
  8. el nacimiento en cuerpos diferentes, inmortales (así como eran ellos antes del remodelado adaptacional)

En aquel entonces, los ‘homo amores’, puros y amantes, caminaban en otros cuerpos. Y sus compuestos eran cualitativamente diferentes.

Las divinidades poseen el rasgo de la inmaculadez. La palabra ‘inmaculada’, inmaculate, es comprendida de forma tergiversada. Los institucionales han trabajado para comprenderlo como ‘no viciosa’, ‘no pecaminosa’, de modo puramente pecadocéntrico. Se ocultó  este misterio, limitándose únicamente a Cristo.

La palabra ‘inmaculada’ es de origen latino. Su raíz es macula, mancha. Inmaculata es inmanchable. Existe otra palabra latina: immaculabilis, aquel al que no se le pega ninguna mancha.

La caída del hombre ocurrió porque sus cuerpos se mancharon. Nuestra Madre es invulnerable, inmaculada. Y al homo sapiens contemporáneo se le pega cualquier mancha con facilidad. Un pensamiento malo, y se pega una mancha, hay que cambiar el pantalón y la camisa. Pero por mucho que los cambies, mañana otra vez habrá que lavarlos…

Madre divina quiere lavarnos para que nos hagamos invulnerables. Pero tenemos que trabajar incansablemente sobre nosotros mismos. No contentarnos con la pureza alcanzada. Muchos pueden dar el voto de virginidad y contentarse con ello. Pero esto es en vano. La virginidad es eterna y tiene al menos 20 gradaciones asequibles.

     ¡La inmaculadisima viste al nuevo hombre con los vestidos de la intachabilidad¡

Los usos patriarcales y matriarcales de la humanidad son ridículos.

La diferencia entre el principio paterno y el materno no es de género, sino h i p o s t á t i c aEl Padre es anciano, la Madre es anciana: son dos hipóstasis de la Sabiduría, la Paterna y la Materna. Hombre y mujer son dos hipóstasis de lo que es un todo. Entre ellos no hay diferencias sexuales (consecuencias del Remodelado Adaptativo), solo hipostáticas.

El Padre es guerrero, la Madre es defensora. El Padre prepara al caballero para la lucha contra el mal mundial, la Madre lo defiende en la batalla, la Misericordiosísima.

El Padre llama a la proeza, la Madre cura las heridas y manifiesta una misericordia infinita, tan necesaria para el caballero blanco como la valentía intrépida y la seguridad inquebrantable en la victoria.

Ambas hipóstasis, la paterna y la materna, participan en la concepción inmaculada. 

Las virtudes femeninas son: 1 misericordia, 2 compasión, 3 participación, 4 sabiduría, 5 sacrificio, 6 maternidad, 7 alimentación de lo alto, 8 amparo.

Las masculinas son: 1 heroicidad, 2 intrepidez, 3 hazaña, 4 caballería, 5 unción, 6 paternidad, 7 sucesión, 8 camino.

                                Juntas todas ellas constituyen los 16 sellos de las dieciséis constelaciones bondadosas.

Las hipóstasis paternal y maternal no pueden existir la una sin la otra. Contraen matrimonio espiritual, hipostático. El heroísmo necesita a la misericordia ; la intrepidez supone compasión . La hazaña (virtud masculina) implica la participación (femenina). La caballería supone el sacrificio, etc. Las virtudes hipostáticas se revelan la una en la otra, entonces aparece la armonía: la séptima virtud en la octuplicidad universal dorada. La armonía es necesaria para la octava: la absoluta belleza de la divinización, es cuando el rostro se vuelve un icono pintado.

La Madre Celeste nos ofrece la armonía magnífica de las hipóstasis. En el Monte del Ruiseñor, en el Aposento nupcial, se volvió Teonovia y entró en matrimonio espiritual con Cristo. Y los caballeros entrando en un matrimonio espiritual con las hermanas, se hacen un todo con ellas. Ambos se alimentan recíprocamente. A través de ellas , los caballeros, llegan a ser perfectos.

La última oración de Cristo (Jn. 17:21): ‘Que todos sean uno; como tú, oh, Padre, en mí, y yo en ti…’. Y yo diré: ‘¡Hermanos y hermanas, que todos seamos uno en el nosotros, como lo fueron Cristo y la Teoengendradora en el Monte del Ruiseñor!

La Divinidad Suprema contiene dos hipóstasis inseparables. Una Paterna y otra Materna.

El Padre del Puro Amor representaría la hipóstasis Paterna de la Divinidad y la Madre del Puro Amor representaría su hipóstasis Materna. Ambas hipóstasis forman un Todo único indivisible.

Los atalantes, por ejemplo, explicaban la importancia de la armonía de las hipóstasis paternal y maternal como necesaria para mantener el ritmo de la vida eterna.  Decían que la deformación hacia el lado patriarcal o matriarcal conlleva a la perdición de la civilización. Ponían el ejemplo de los hermosos y perfectos niños, pues ¿ acaso no están ellos enamorados en la misma medida de su adorado Padre y su adorada Madre que permanecen unidos? Sería absurdo decir cuál de ellos es más elevado, puro y mejor.

 Consideraban que la Madre divina es una continuación del Padre, es el Seno que engendra las criaturas más perfectas en la Tierra y otros mundos, el arquetipo personificado de la teohumanidad. Y paradojicamente cuantas más perlas y aliento teomaternos tengamos, más cerca estaremos de nuestro Padre, de nuestra patria ancestral, de nuestros antepasados y de nosotros mismos.

La Gran Madre trae una mentalidad completamente opuesta a la mentalidad de la ramera. La base de la ramera es la lujuria. La base de la Diosa Virgen es la Inmaculada Concepción. Son dos ejércitos caballerescos opuestos. Dos inicios opuestos.
El inicio del bien se simboliza en el Univérsum por el inicio inmaculado. El inicio del mal, por
la lujuria.
 
Su credo es Su arquetipo, la esencia de sus revelaciones se reduce a una brillante fórmula: TODO A TRAVÉS DE LA VIRGINIDAD.  ¿Qué es lo que concede la virginidad? La bondad, la vida eterna, el amor a la humanidad, la sabiduría… ¡miles de dones!
 
Su oponente es la Adversaria, Lilith, la Gran Ramera, la Reina de lo noche, la que todo lo tergiversa a lo opuesto. Su nombre suena como ‘Hades’, el mundo subterráneo, el infierno abierto. El amor érotico está bajo su dominio. En los manuscritos antiguos según las traducciones modernas, ella aparece caracterizada por la palabrita vulgar «buscona». Con otras palabras: la que se entrega a la fornicación desencadenada de todo pelaje. 

El credo de su egregor (carece de arquetipo): TODO A TRAVÉS DE LA LUJURIA.

¿Cuáles son los frutos de la lujuria? El mal, la muerte, el desprecio hacia el ser humano y hacia el hombre, la esclavitud, el vulgo-elitismo, usurpación, dinero, la magia, el cosmos bajo (la 4D) y la tecnocivilización.

La Madre Divina o la Adversaria. Ese es el criterio con que se determina el proceso mundial global y cualquier evento de la cultura mundial, la religión, la política, la sociedad: todo lo que viene a través de la virginidad es de la Divinidad, y todo lo que viene a través de la lujuria es del diablo.
 
La Gran Madre viene de las galaxias bondadosas, del Multiunivérsum bondadoso. Aunque el conjunto de los buenos mundos, constelaciones y planetas es infinito, la Madre es única (!) y por esto se llama Grande. Máter Magna Magnísima. 
El arquetipo de la Gran Madre establece la paz entre civilizaciones, a veces difícilmente compatibles.

LA GRAN AUDACIA DE LA VIRGINIDAD

para los tiempos modernos

El mundo debe comprender que la nueva civilización del catarismo no es una enseñanza particular sobre el consolamentum, etc., sino  l a   g r a n   e s f e r a   d e   l a    v i r g i n i d a d   q u e   v i e n e   d e   o t r a   c i v i l i z a c i ó n.

¿Queréis entrar por puertas nuevas, respirar aire puro? ¿Queréis una renovación?

¡Aceptad la espiritualidad del catarismo XXI!

La civilización llamada Bonminné (Bonamor) está destinada a salvar la humanidad.  La elección última está en manos de la humanidad. Si recapacita, acepta la virginidad como el nuevo paradigma que está en la base del nuevo eón histórico, las catástrofes mundiales serán impedidas y la tierra no se perderá.

¡ EL MUNDO NECESITA A LOS VIRGINALES!  

Es el único remedio contra la radiación mundial y la guerra atómica.

¡Acepta la virginidad y prevendrás la tercera guerra mundial nuclear!  

¡Todo se decide en ti!

Los buenos almas que descienden a la Tierra, los templarios, los cátaros, los bogomilos, bonshomes son el vástago de la civilización Bonminné. Sí, a muchos el dominio de la virginidad les parecerá un atavismo, cuando no un absurdo. Por todas partes se reafirma el culto a la lujuria. Las buenas personas son tildadas de débiles, acomplejadas, insignificantes. A ellas se les prepara de antemano el destino de esclavos y robots. 

Los cátaros desenmascaran el dominio del mal como la ideología del dragón. La fuente de la fuerza divina es la pureza y la bondad cien por cien absoluta. ¡ Esta es la que diferencia a las deidades y diosas de los simples mortales! La bondad depende de la pureza coronada por la sabiduría suprema.

¡ Qué inesperado es el nuevo paradigma para la salvación de la humanidad, la virginidad!

La vida virginal es revolucionaria hoy en día debido a que la lujuria y el pansexualismo cubren la superficie de la tierra.     La singularidad del catarismo del siglo XXI, el milagro de la nueva espiritualidad radica en los siguientes principios básicos:

1) rechazar todo tipo de lujuria, por muchos placeres que proporcione;

2) no tomar como base de la espiritualidad el ascetismo, la oración ni la contemplación, sino la bonhomización, uniendo la virginidad y la bondad en un solo lazo.

No es nada fácil alcanzar la virginidad, ¡ pero bienaventurado es el vencedor! ¡Y bienaventurado es aquel que la alcanza antes de la vejez, en sus años de florecimiento! ¡Tres veces dichoso y bienaventurado es aquel que alcanza la virginidad en la juventud!

Los cátaros somos virginales, esto quiere decir unidos. La virginidad siempre gana. Es decir, tú siempre te encuentras en una g r a n familia, tú comprendes… Pero si nuestra perrita puede acercarse con tal dulzura, cuando vienen visitas, y regalar a cada uno caricias, adorando a todos… ¿por qué nosotros no podemos regalar caricias así uno a otro? ¿Es la lujuria que nos atormenta? ¡Que se vaya fuera!

A través del nuevo nacimiento la Madre Celeste inyecta los principios inmaculados tan necesarios para el hombre justo en la Tierra. La Nueva Arquitecta trabaja sobre todo con los compuestos, transfigurándolos en los no mezclados, insensibles al mal y las seducciones.

Para este trabajo de la virginidad ayuda mucho la practica cátara. A la catarsis cátara no se la debe entender como la iluminación del karma (del cosmismo y la nueva era) ni tampoco como la liberación de los pecados, personales o familiares (en el judeocristianismo), sino como la purificación de los compuestos, la renovación absoluta con la gracia de la Reina Celeste. La Catarsis significa la purificación , la limpieza. Y la practica cátara lo que promueva es esta limpieza de las partículas bacteriológicas que residen en el  interior del ser humano y que son autodestructivas. Devolviendo así la pureza original que nos ayuda a florecer en la inmortalidad. Con multitud de practicas lo que se realiza es una limpieza interior profunda , para que empieza a florecer otra personalidad –no vetusta (terrenal) –, sino divina.

¿Qué puede derrotar el pantano mundial de la lujuria, con miles de sus variedades en las megaciudades modernas, desde programas de educación sexual en las escuelas hasta contactos con extraterrestres?….

¡La gran audacia de la virginidad!

¡La virginidad, que otorga salud, alegría y júbilo eternos!

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PD: Esperamos que hayamos podido transmitir las pinceladas de este grandísimo Universo que es la virginidad, y también compartir con todos ustedes, la alegría , el sosiego y la plenitud que da esta fuente inagotable de vida.

                                                                                                        Articulo extraído a partir de los libros de Juan de San Grial

Fotografías que manifiestan la virginidad:

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