Hace unos días publicábamos una entrevista realizada a algunos hermanos y hermanas cátaras: el encuentro había tenido lugar antes del “Viaje a los castillos interiores” y en ella nos hablaban sobre sus anhelos y expectativas, pues algunos de ellos no habían tenido aún la experiencia de visitar esos lugares tan emblemáticos para el catarismo.

 

Una vez finalizado el viaje, hemos querido volver a hablar con ellos, para que nos cuenten, estábamos deseosos de recoger sus impresiones, de que nos contaran sobre temas tan importantes como la convivencia y la fraternidad. Y también hemos querido que recomienden esta experiencia, para que nuestros lectores se animen a vivirla el próximo año. Os dejamos con esta segunda entrevista.

 

Háblanos sobre la convivencia y el ambiente.

 

Uno de los hermanos nos cuenta que la convivencia es una oportunidad para unirse más a las otras personas que comparten experiencia. “Se pasan momentos duros, de vencer limitaciones y mecanismos vetustos  que buscan separarnos unos de otros”. Algunos de estos mecanismos son: autolástima, malos pensamientos, juicios, cansancio, rebeldía; pero esto es una prueba de sabiduría para cambiarse a uno mismo y unirse más a la fraternidad.  Las decisiones que se toman en estos momentos son claves y determinantes para el desarrollo del viaje. “Afortunadamente para los conflictos siempre tenemos  la llave del concilio, el diálogo espiritual con los padres ancianos blancos”

 

Una de las hermanas destaca que “ha habido mucha unión entre nosotros, entre corazones, con un ambiente familiar y fraternal”. De hecho, suelen coincidir en resaltar la magnífica convivencia, compenetración, el estar unidos, afrontar las dificultades juntos, apoyándose unos a otros. No es un simple viaje, es un viaje a los castillos interiores: para llegar a estos castillos puros, hay que desbrozar muchas sendas pero tenemos el convencimiento que a través de esta convivencia, podemos llegar a sentir lo que significan.

 

Y para despejar dudas sobre esos ‘castillos interiores’ contamos con la siguiente aportación:

 

“Los padres cátaros hablan de 144 castillos, que existen en nuestro interior y son las cualidades intrínsecas del alma. A través de esta convivencia en cada uno de estos castillos recuperamos nuestra soberanía y nuestro patrimonio divino”.

 

¿Qué se ha abierto en ti después de visitar los castillos?

 

“Una visión más profunda de mirar al interior, de introspección, de tener más anhelo, de transparencia, de servicio desinteresado, de entrar en el corazón de los hermanos, de olvidarme de mis propias necesidades, y pensar más en lo que necesita el hermano”.

 

Por otra parte, el hermano Mirrofor, entiende que para alcanzar este grado de inmortalidad es necesaria la fraternidad, sin ella los inmortales no hubieran llegado a ‘este escalón’ del catarismo. Ellos estaban convencidos de la existencia de un Padre que une a todos los humanos, y es el gran desconocido.. Por eso es importante desvelar el misterio de los cátaros, de los castillos, porque en la Humanidad actual no hay fraternidad, ni unión, y son necesarias. Nos unimos entrando en el corazón del prójimo, de esta forma se rompe el yo y empieza un camino impresionante, con una perspectiva diferente a la habitual.

 

Y una aportación tan breve como interesante es la que nos habla de la experiencia como facilitadora del potencial de enfrentar miedos, y el de la fortaleza.

 

¿Por qué recomendarías este viaje?

 

Uno de los hermanos, habla de dos razones principales:

 

  1. Se visitan lugares emblemáticos cátaros en horarios poco concurridos, lo cual otorga mayor sensación de misticismo y posibilidad de prestar más atención a detalles que de otra forma no se podrían conseguir. además se consigue la posibilidad de guardar la esfera espiritual, porque se viaja con personas iniciadas en un camino espiritual profundo y respetuosas con lo que concierne al catarismo.
  2. No se trata simplemente de viajar al país cátaro, sino que se convive desde el primer momento con tanto jóvenes como mayores, que llevan a cabo una forma de vida basada en los valores del catarismo. Así no hace falta imaginarse como vivían los buenos hombres y buenas mujeres de aquel tiempo, sino que se puede conocer directamente la forma de vida cátara (oración, canto, baile, etc.) y envolverse en su sabiduría y forma de vida.

 

A continuación, transcribimos otras dos recomendaciones de nuestros entrevistados:

 

“Ha sido maravilloso, y se sienten las esferas de los inmortales, se siente su potencial divino, también cómo vivieron el amor puro entre ellos. Te toca el corazón más profundo”.

 

“Es un peregrinaje a la esencia de cada uno. En estos viajes se rompe la ociosidad a la que estamos acostumbrados. Entramos en la fraternidad, y sólo se puede vivir bajo esta perspectiva”.

 

Tras compartir esta maravillosa entrevista con vosotros, nos queda agradecer la participación de nuestros hermanos y hermanas, y como ellos mismos dirían “os invitamos a que participéis en estos viajes. En ellos descubrimos las fuentes puras que ayudan a borrar complejos, prejuicios y traumas que nos separan, y nos hacen ver que la vía del corazón es unión, y sólo por ella entramos en los altares de los castillos interiores”.

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