Foto del Congreso Internacional Cátaro

La divinidad que se humaniza

Esta es la antropología de la humanidad divina, la nueva enseñanza sobre el hombre: la teoantropología. Aquí se encuentra el corazón inmaculado y la concepción inmaculada[1], y lo que todavía no existe.

En los calendarios de hiperbórea y el calendario maya hay una coincidencia misteriosa. En ambos se puede leer: 2012, el inicio del nuevo eón, es decir, de otra civilización, donde estará el nuevo dios. Leed atentamente el calendario maya: “una nueva civilización y un nuevo dios, que descenderá a la tierra”. Un nuevo Dios, ¡es aturdidor!

Esta coincidencia en los calendarios es asombrosa. Los mayas de Sudamérica dicen: “nos espera un eón de 5.000 años, el del nuevo Dios, que todavía no ha descendido a la tierra” y lo mismo afirman los calendarios hiperbóreos, con la diferencia de que en lugar de 5 mil años, durará 10 mil.

Asombroso es también que este nuevo Dios es el que proclamaron y veneraron hace milenios los sabios ancianos blancos, nuestros padres instructores, a veces pagando el precio de ser martirizados por los fariseos. Ya que muchos de los que lo anunciaron fueron sometidos a autos de fe, pena de muerte y torturas de parte de los inquisidores; solo por atreverse a hablar de la nueva Divinidad buena, bondadosa, que vencerá a la mala y afirmará su Reino revelado por primera vez: el nuevo Dios de la nueva humanidad.

El nuevo Dios de la nueva humanidad que se humaniza en millones de personas.

Si seguimos profundizando en los calendarios mayas, hiperbóreos y otros miles de calendarios antiguos, resultará que perdurarán sólo aquellos que acepten al nuevo Dios. Perdurarán los que creen en el nuevo Dios ¡es genial! Permanecerán sólo los que escuchan espiritualmente en el presente, los que acepten a la nueva divinidad y deseen hacerse un nuevo ser humano.

Es el tiempo de convertirse del cosmismo y ritualismo a la nueva espiritualidad. La tesis de la nueva espiritualidad es la más importante. Después de las del nuevo Dios y la nueva humanidad, la de la nueva espiritualidad que conecta a Dios con el hombre en un único lazo: el teohombre. Este es el rasgo principal. Esto es lo que puede leer en los calendarios de los mayas, de Hiperbórea, de Solovkí, etc.

Y si leemos aún más atentamente: “el nuevo Dios ya no será distante”, ya no se podrá decir que Dios está allá y el hombre aquí, sino que Dios y el hombre se harán un único ser inseparable, este es el indicio de nuestra época, que se está anunciando por el éter transmundial…

(Del libro de Teogamas de Juan de San Grial)

[1] En la gnosis cátaro-bogomila, la concepción inmaculada cobra un sentido amplio interpretándose como nacimiento de ser divino en cada persona.

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